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"Tras las risas"

Esta fotografía la hice en un restaurante de carrera. Me gustó porque estoy segura de que debió servir de algo. No quiero ni pensar el estado en que debían quedar los lavabos de ese lugar que acabaría teniendo que limpiar quien nunca lo había ensuciado. ¿Por qué seremos tan guarros? ¿Por qué nos costará tanto evitar ensuciar lo que otros tienen que usar? Hoy quiero hablar de botellones.
Quiero hablar del botellón pero poniéndome en la mirada y en las manos de esos empleados del ayuntamiento vestidos de verde y con mascarillas como si estuvieran en Méjico que tuvieron que limpiar las toneladas de mierda que los señoritos estudiantes de varias universidades de Madrid se dignaron dejar tras de sí una vez terminadas sus horas de diversión y risas. Les vi en la tele quejándose y, si hubiera tenido la manera de hacerlo, les habría mandado mi apoyo y absoluta solidaridad. ¿Por qué tienen ellos que recoger y limpiar todas esas bolsas de plástico, botellas vacías inmensas, basura en definitiva? ¿Tan difícil sería que cada estudiante se llevara al cubo de basura más cercano los restos de esa noche?
Pienso mucho en las basuras. Si alguna de las personas que visita este blog sabe de basuras, reciclajes y reutilizaciones, me gustaría que compartiera sus conocimientos con nosotros; es un asunto que siempre me ha inquietado pero reconozco que es más fácil pensar que hay empresas que se dedican profesionalmente a ello y nos libran a nosotros de preocuparnos. El tratamiento de las basuras sigue siendo una  incógnita para mi cuando, curiosamente, son la gran realidad de cada día de nuestras vidas.
Hoy mando mis gracias gigantes desde aquí a los empleados de la limpieza de nuestro país. Aunque me gustaría gritarles ese "gracias"bien alto para que lo escucharan todos y ponerlo en mayúsculas, no lo hago por ser coherente con mi comentario sobre las cuerdas vocales de Deseo que no me entendió y pensó que cuestionaba sus opiniones políticas cuando sólo me refería a la utilización de las mayúsculas que algunos captásteis de forma inmediata. El Bolo está abierto a todas las ideas desde el primer día pero espero que me deis la libertad de, suavemente,sutilmente, opinar sobre algo tan fácil de entender como que no me gustan los gritos. Era tan sólo eso.
Botellón claro que sí pero con el compromiso de llevarse la basura que producen.