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Olmedo: en la villa del caballero (Parte I)

Olmedo está de moda, más que nunca…La apuesta cultural de este pueblo de apenas 4.000 habitantes es sorprendente. Se acaba de celebrar un importante festival de teatro clásico que reune uno de los programas más importantes del verano.
Pero no sólo de teatro vive Olmedo. Les proponemos una ruta por la villa del Caballero, ese sitio tan influyente en la Edad Media que según dice el refranero de la época "quién señor de Castilla quiere ser, a Olmedo de su parte tiene que tener".
Comenzamos PASEANDO POR SUS CALLES. Olmedo es conocida como la Villa de los siete sietes porque tenía siete iglesias, siete conventos, siete plazas, siete caños o fuentes, siete arcos de entrada en sus murallas y siete casas nobles. Su patrimonio monumental es todavía muy rico y se puede percibir caminando por sus calles, entre edificios mudéjares y murallas.
La IGLESIA DE SANTA MARÍA es un ejemplo interesante por las diversas transformaciones que ha sufrido y que se aprecian en el exterior del edificio donde se pueden ver elementos románicos, mudéjares y góticos.
Bajo el coro encontramos un relicario en forma de cajonería del siglo XVI que contiene 49 bustos con reliquias en el interior de cada escultura.
Se trata de una donación de Felipe II al monasterio gerónimo de la Mejorada que ha acabado en ésta iglesia castellana. Es también el templo en el que se casó Miriam González con el actual viceprimer ministro británico, Nick Clegg. El padre de Miriam fue alcalde de Olmedo durante 21 años. Un busto recuerda su figura frente al Ayuntamiento.
Por la Calle Marcos Salgueiro llegaremos hasta la Plaza Mayor, pero es imprescindible que antes hagamos una parada en la PASTELERÍA FRÍAS porque si quereis chuparos los dedos no podéis pasar por alto el gran patrimonio de muchos pueblos castellanos: sus dulces. Seguro que cualquier elección será estupenda, pero tienen mucha fama los mudejaritos, hechos con almendra. Y para comer in situ, las cazuelitas, elaboradas con una crema pastelera a la que muy pocos se resisten.
Olmedo debe su nombre a la abundancia de olmos que existían en su término. Actualmente hay menos, pero en nuestro paseo tenemos que contemplar “La Olma” que fue plantada en la época de los Reyes Católicos.
Otros puntos imprescindibles del paseo: la Iglesia de San Miguel, la Soterraña y las ruinas consolidadas de San Andrés, ambos edificiosconsiderados monumento histórico artístico nacional. También lo son los restos de la muralla que circundan la mayor parte del casco histórico.
Después del agradable paseo por la ciudad hay que reponer fuerzas: Olmedo tiene varios restaurantes de buen fogón. "El Caballero de Olmedo" es uno de ellos. Casi cualquier cosa que pidáis estará para chuparse los dedos. El lugar es muy agradable y el ambiente muy tranquilo.