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La sentencia de Aitor Canales

En el testamento de la madre de Diana no hay ningún punto que refleje la disposición de las joyas y el abrigo a ningún miembro del núcleo familiar. Por lo tanto, analizando los derechos de la herencia, Aitor Canales decide entregar a Diana los pendientes para uso y disfrute, es decir no cabe la posibilidad de ponerlos en venta bajo ningún concepto. El abrigo es entregado a Carlos en el mismo sentido hasta que padre e hija lleguen a un acuerdo en la repartición de bienes.