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Charles encuentra la pegada

Celta - ValenciaEFE

El Celta de Vigo se ha impuesto al Valencia en Balaídos (2-1) gracias a dos tantos del delantero brasileño Charles que sirvieron para dar la vuelta al gol inicial de Parejo.

Se dice muchas veces que el fútbol son estados de ánimo, rachas, fortuna... y más para un delantero. La mejor definición de todo eso se vivió este sábado en Vigo. Charles llegó al partido en un momento bajo, no estaba siendo su temporada, y para más inri el pasado lunes en un escenario como el Bernabéu tuvo dos ocasiones claras y falló ambas condenando a su equipo.
Así llegaba Charles al partido ante el Valencia. Y como el destino es caprichoso, quiso que el brasileño con 0-0 y el Celta dominando tuviese una nueva oportunidad, una ocasión de redimirse. Corría el minuto 18 y tras un gran pase de Orellana el ariete se quedó solo ante Diego Alves, levantó la cabeza e intentó cruzar el balón, pero su disparo salió centrado y Diego Alves lo repelió. 'Run run' en Balaídos.
Quiso el fútbol que el Celta se hundiese junto a su delantero tras la ocasión fallada, y llegasen entonces los mejores momentos del Valencia en el campo. Los de Pizzi demostraron que si algo les ha inculcado el preparador argentino en los pocos días que lleva al frente, es que no se pueden dejar nada. Presionaron, bregaron y fruto de ese empuje llegó el tanto de Parejo cuando no se cumplía aún la media hora. El de Coslada remató de cabeza un gran centro de Feghouli.
Desde ahí hasta el descanso se vio a un Celta que tenía el balón, pero que no generaba ocasiones, y a un Valencia que en las botas de Jonas pudo haber sentenciado el partido.
Tras el descanso, el fútbol demostró que su capricho es infinito, y puso en las botas de Charles la siguiente gran ocasión de los de Luis Enrique. Fue tras una gran jugada de Rafinha --el mejor del partido-- que culminó con un pase sublime para su compatriota. Ahí estaba el ariete, solo de nuevo, enfrente Alves y a su lado un balón que se le había quedado atrás tras un mal control, entonces como pudo --en semifallo-- golpeó la pelota y está quiso acomodarse en las redes esta vez, corría el minuto 50.
Después del gol, el Celta demostró que es uno de los equipos que mejor juega en la categoría, movió a un cansado Valencia --acusaron los valencianistas su partido de Copa ante el Atlético-- y encontró vías de llegada al área, pero no consiguió culminar.
No al menos hasta que apareció un delantero brasileño al que le había cambiado el semblante. Cuando quedaban poco más de 10 minutos, Charles se sacó un esplendido zapatazo de la 'chistera' y el balón entró por la escuadra de la portería del Valencia, cuestión de rachas.