Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La selección española se concentra en Extremadura para su partido frente a Estonia

La selección española llegó a Mérida, recibida con el calor y el cariño de 600 aficionados en el aeropuerto de Talavera la Real, y otros 600 en la llegada al Parador de Mérida, mientras que los enviados especiales sufrían un incidente en el autobús que cortó la N-5 durante treinta minutos.
Los internacionales españoles ya descansan en Mérida, donde mañana pueden certificar su clasificación al Mundial 2010 en el encuentro de clasificación ante Estonia.
La expedición de la 'Roja' partió de Barajas en el vuelo AEA-961 a las 11.30 horas, para 45 minutos después, tras un vuelo tranquilo, tomar tierra en el aeropuerto de Talavera La Real, donde fue recibido con una ligera lluvia y los cánticos de ánimo de cerca de 600 seguidores.
Los 22 convocados por Vicente Del Bosque para jugar el doble enfrentamiento ante Bélgica y Estonia, integraron la expedición con Álvaro Arbeloa totalmente recuperado del fuerte golpe que sufría en el empeine.
A la salida del aeropuerto esperaba un autobús, en el que la selección completó el final del viaje, los 45 kilómetros que separan Talavera la Real de Mérida, donde a su llegada el colorido de las camisetas rojas y las banderas de España le dieron la bienvenida.
Muchos de los aficionados presentes recuperaron un cántico que hacía meses no se escuchaban en los viajes de España. "Raúl selección", gritaron pidiendo el regreso del capitán del Real Madrid Raúl González.
De nuevo unos 600 aficionados arroparon a los internacionales, en el avance de lo que espera en el entrenamiento a las 21.00 horas de hoy en el Estadio Romano y en el encuentro de mañana ante Estonia, tras la gran espectación desatada en la ciudad.
Peor suerte corrió el autobús que trasladaba a los enviados especiales de los medios de comunicación. Escoltados por la guardia civil por un camino equivocado, rumbo a Badajoz, el conductor intentó cambiar de dirección en plena N-5, con los agentes cortando la circulación, y acabó impidiendo el paso por la carretera de dos carriles al quedar atrapado por enganchar sus ruedas traseras entre una zona fangosa con el arcén.
Durante media hora el autobús cruzado en la carretera impidió la circulación en la carretera nacional. La Guardia Civil terminó controlando el paso de vehículos durante una hora más hasta que el autobús fue remolcado. Mientras, los periodistas no llegaron a tiempo por el incidente a las ruedas de prensa de Xavi Hernández, Cesc Fábregas y Carlos Marchena.