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Borja y Blanca, más enamorados que nunca

Rodeados de lujo y exuberancia. Así transcurre el día a día de Borja y Blanca Thyssen que, tras el nacimiento de su primer hijo, Sacha, se dedican en cuerpo y alma al cuidado del mismo. Por primera vez han abierto las puertas de su casa a la revista 'Hola', que dedica un extenso reportaje fotográfico al heredero de los Thyssen y a su familia.
Felices con su recién estrenada paternidad, ambos confiesan que tener un hijo ha sido la mejor experiencia que han compartido juntos. Apartados de todo, han pasado dos meses en su casa de Ibiza, una mansión que rezuma lujo por los poros de cada uno de sus muros. Ultramoderna y de diseño, a la casa, que es el hogar perfecto para Borja, no le falta de nada. Cristaleras por toda la casa, un gimnasio, una habitación con más espacio del que jamás podría utilizar para el pequeño Sacha, varios baños, el dormitorio de los padres y una piscina que es la 'niña de sus ojos'. Parte de ella sobresale de la casa de tal forma que queda suspendida sobre el mar,  ofreciendo unas impresionantes vistas. Blanca explica que cuando se bañan juntos "noto cómo mira curioso el infinito".
 
Con apenas siete meses, el pequeño ha montado en zodiac, en lancha motora, AVE y en barco, experiencias que según su madre, le han servido para espabilarse. Incluso se fija en los cuadros que pinta Blanca, a la que parece interesarle el arte tanto como a su suegra. La habitación del pequeño, en tonos azules, ha sido decorada por una amiga de, propietaria de Piccolo Mondo. Cuenta con una cuna, un sofá biplaza, otro más pequeño, un armario y una cómoda. Muebles decorados con osos de peluches y algún cuadro.
 
Como es habitual, Borja y Blanca no han tardado en sacar parecidos físico a su hijo. Ella considera que, en su cara, se reflejan los rasgos más característicos de ambos. Eso sí, los ojos y la boca son de Borja. Aunque a medida que pasan los meses, su parecido con Blanca aumenta.
 
Esta felicidad manifiesta se vio interrumpida por una afección de pericardio que sufrió Blanca. Aunque en su momento se rumoreó que podría estar de nuevo embarazada, la realidad es que tuvieron que trasladarse a Barcelona debido a unos fuertes dolores que tuvo ella en el pecho. Al parecer pasó frío en el cine, lo que desencadenó una inflamación de la membrana que recubre el corazón. El doctor Pujadas, el mismo que trató al Barón Thyssen, se encargó de su caso. Borja lo arregló todo para que así fuera y es que se asustó muchísimo con la enfermedad. "Si se me muere Blanca, me muero yo con ella". A pesar de ello, Blanca asegura que no se separó ni un solo día de Sacha. Desde su nacimiento, es como si fueran una sola persona.