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Condenada a casi 4 años de cárcel por apuñalar a su marido

Máría José Gilabert,acaba de ser condenada a casi 4 años de cárcel por clavar un cuchillo a su marido mientras se defendía de la última de las agresiones. La mujer conoció la sentencia el jueves, y la condenan exactamente a 3 años y 10 meses, lo cual supone que tendría que ingresar en prisión y dejar a sus dos hijos de 9 y 2 años solos.
María José llevaba sufriendo maltratos por parte de su marido desde que se casaron, hace ya 3 años. A los 6 meses de contraer matrimonio, María José recibió su primer puñetazo, e incluso estando embarazada esas agresiones no cesaron. Ella lo denunciaba, pero siempre confiaba en que de verdad cambiara: ""Él me pedía perdón, y yo siempre lo perdonaba, porque estaba embarazada, porque antes era madre soltera, no quería que me pasara lo mismo; criar a mi hijo solo como crié a mi hija".
Su casamiento fue precipitado porque él es de Marruecos y necesitaba los papeles. Aunque su religión (la musulmana) no le permite beber, el marido de María José bebía mucho y se drogaba. Cometía robos de forma sistemática, y robaba a su propia esposa, la cual tuvo que volver al bar a trabajar al día de dar a luz para que no le robara.
María José cuenta entre lágrimas en 'El Programa de Ana Rosa' como sucedieron los hechos el día de la agresión, hace ya un año: "Él llevaba dos días drogándose y bebiendo, yo me fui a ver a mi hermano y cuando volví me pidió dinero, le dije que no le podía dar más, empezó a chillarme y me pegó un tortazo. Con ayuda de unos vecinos lo eché de casa. Desde abajo empezó a tirar piedras, se paró en medio de la carretera, y llamé a la Guardia Civil. Y me dijeron que no podían hacer nada y se fueron. Él volvió otra vez, tenía la llave y entró. Empezamos a discutir y lo empujé hacia la puerta, me cogió y nos caímos rodando por las escaleras, él me mordió en el hombro. Yo le dí con una piedra que había allí para que me soltara, me soltó y me subí corriendo para casa. Se fue, y volvió. Yo estaba haciendo la cena y tenía un cuchillo de pelar patatas en la mano, derrepente los vecinos me avisaron de que me iba a quemar el coche y bajé corriendo con el cuchillo en la mano. Me puso la zancadilla, me empezó a pegar patadas y puñetazos,bajaron los vecinos, y yo me defendí clavándole un cuchillo en el estómago. No me acuerdo bien".
Su marido está ahora en la cárcel por robo, y a pesar de las continuas agresiones que ha sufrido, María José le pagó el hospital y le permitió estar en su casa para recuperarse. Ahora, ella tiene que vivir con sus padres y ha tenído que cerrar su bar porque no es capaz de hacer frente a las deudas que tiene. Deudas que tiene porque su marido le robaba continuamente.
Su hija está en un colegio de Cáritas, porque no tiene dinero para mantenerla, y si entrara en prisión su bebé de dos años no tendría con quien quedarse.
María José ha acudido a un abogado de oficio, y confía en recurrir la sentencia ante el Tribunal Supremo y no tener que entrar en la cárcel.