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El sumario destapa las aberrantes prácticas sexuales del Caso Kárate

Dos semanas después de salir a la luz el caso Kárate, el juez del caso ha levantado el secreto de sumario que ha destapado las aberrantes prácticas a las que eran sometidos los alumnos del gimnasio por parte de Fernando Torres.
Aberrantes y perversas . Así son las prácticas sexuales que se practicaban en el gimnasio propiedad de Fernando Torres Baena y a las que eran sometidas algunos de los alumnos del centro, que eran obligados y convencidos por parte de los cabecillas de la trama para entrar en la red que se ha destapado en Canarias hace apenas dos semanas.
Si no aceptaban les presionaban, les echaban largas broncas o les humillaban en público y si esto no daba resultado, Fernando Torres Baena les juraba amor eterno, les envíaba sms asegurando que estaba enamorado de ellos o se acercaba a buscarles en su coche para embaucarles.
De esta manera convencía Fernando Torres a los alumnos de su gimnasio para que accedieran a las prácticas sexuales a los que les sometía, según ha revelado el sumario de Caso Kárate, que destapa también las aberrantes prácticas que sufrían los alumnos del gimnasio.
Según el sumario, en el chalet de playas de Vargas se han encontrado vídeos de zoofilia, porno de menores, aparatos de enemos y tubos de vaselina vacíos.
Además, se revelan los testimonios de las cincuenta víctimas que cuentan lo que ocurría en la ya conocida como secta del kárate. "Los mejores en kárate y los más guapos eran los que iban a Vargas. Era un privilegio", ha manifestado uno de los menores.
Según se destapa, los acusados les hacían creer que estas prácticas eran beneficiosas para su desarrollo deportivo y las aleccionaban, entre otras cosas, sobre cómo introducirse los dedos en la vagina porque "eran músculos que había que entrenar".
"Con el pretexto de realizar concentraciones para mejorar la técnica o preparar campeonatos, eran sometidos a prácticas sexuales de todo tipo, sexo heterosexual, sexo homosexual, tríos, camas redondas"
Fernando organizaba los encuentros
Tal y como se destapa en el sumario, Fernando Torres tenía un control total sobre lo que ocurría dentro del gimnasio y "les decía quién se tenía que acostar con quién, cuándo, cómo y dónde, haciéndoles un cuadrante".
Alcohol y droga en la secta del kárate
Según ha confesado una de la víctimas del caso kárate, además de las prácticas sexuales, los menores tomaban sustancias ilegales. "Bebíamos alcohol, fumábamos droga en ocasiones y realizábamos todo tipo de prácticas sexuales: chico-chico, chica-chica, tríos y hasta cuatro personas a la vez".
Por otro lado, en las prácticas sexuales no se utilizaban preservativos y una de las alumnas se quedó embarazada a los 16 años, por lo que tuvo que tomar la píldora abortiva.
Relaciones con el hijo de Fernando Torres, de ocho años
Además, según se desprende del sumario los imputados habrían mantenido relaciones con el hijo de Fernando Torres Baena de apenas 8 años y que una de las menores, desvirgada por el acusado, era ayudada por Torres Baena a mentir en casa. "Lo recuerda porque sangró y que Fernando le tiró las bragas y le dijo que dijera en casa que se había hecho caquita".
Según ha revelado Antonio de la Gandara, periodista de Canarias 7, los acusados niegan los hechos que se les imputan y aseguran que ellos son las víctimas de una campaña orquestada por un miembro de la Federación y otros gimnasios.
Tal y  como ha revelado Gandara, Fernando iba introduciendo sutilmente en esta red y los terminaba por llevar al chalet de la playa. "Se fijaba en los que eran más ambiciosos y les decía que terminada su carrera en el kárate les podía colocar. En el gimnasio pasaban a un cuartito donde se iniciaban ciertas prácticas sexuales y si accedían se los llevaba a la Playa de Vargas", ha señalado el periodista que ha asegurado que según se ha podido saber si el niño mostraba algún recelo les abroncaba "evidenciando que su futuro en el kárate no era viable".
Por otro lado, Fernando Torres intentaba convencerles a través de otras vías. Les retrotraía a la cultura griega y les decía que el sexo era algo natural entre maestro y alumno.