Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

¿Cómo consiguieron hacerse con su confianza?

Marc Wieting es Jefe de Investigación del ‘Mundo TV’, responsable asimismo de coordinar al equipo de redacción que ha llevado a cabo el reportaje ‘Operación Canguro’. Infiltrarse en un chat de contenido pederasta fue el comienzo de una investigación que ha terminado por destapar a un presunto criminal.
La detención de un presunto pederasta de 23 años en Colmenar Viejo dejó a todos impresionados. Su edad, muy joven, y el hecho de que los fines de semana se dedicara a cuidar niños de tres años ha conmocionado a padres y madres de toda España.
Marc Wieting explica que consiguieron contactar con el presunto pederasta a través de un 'chat' llamado 'boylover.net'. Un ciberespía, que de forma voluntaria se dedica a navegar por Internet para destapar a posibles pedófilos, contactó con el 'Mundo TV' para denunciar prácticas de abuso a menores en la red.
 
Este foro es frecuentado por adultos que dicen 'amar a los niños'. Se intercambian fotografías de menores, nunca pornográficas, ya que tienen mucho cuidado de no ser descubiertos. El presunto pederasta actuaba bajo el nick de 'Davicín'. Uno de los redactores de 'El Mundo TV', que se hizo pasar por un profesor de primaria, consiguió ganarse su confianza. "Esta persona cometió el delito de enviar fotos de pornografía infantil", explica Wieting.
 
Cuando el equipo de 'El Mundo TV' consiguió esta documentación, se pusieron en contacto con esta persona. La policía enseguida tomó cartas en el asunto. El presunto pederasta había cometido un delito indiscutible: enviar fotografías de contenido pornográfico infantil. Además, se ofrecía como canguro para niños y en esos momentos se encargaba de cuidar a dos gemelos de tres años durante los fines de semana. Y es que bajo el nombre de Davicín, ofrecía datos de sus abusos e imágenes.
 
Además, el reportaje analiza también otros casos de pederastia. Con cámara oculta y utilizando un cebo, se ponen en contacto con un presunto pederasta que se cita con menores. Intenta engañarlos ofreciéndoles una cara amable y describiéndose, a sí mismo, como una víctima. Un reportaje en profundidad que ofrece la cara más oscura de una sociedad que, a menudo, asusta.