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La eutanasia, a examen

Ramón Sampedro fue ayudado a morir en 1998TELECINCO.ES
El PSOE ha celebrado un congreso en el que ha aprobado una enmienda que obliga a estudiar el derecho de los pacientes terminar a pedir una muerte digna. En ellos se entremezclan conceptos como eutanasia, testamento vital y sedación asistida.
Con Ramón Sampedo, hace siete años se abrió el debate en torno a la eutanasia en España. Sólo podía mover la cabeza, por culpa de un accidente en el mar,  y decidió no seguir viviendo. Pero como este, existen numerosos casos de gente que, bien con la colaboración de otros, bien ellos mismos, se han suicidado porque no deseaban continuar enfermos en vida.
En España, la eutanasia es un delito. Sólo la Junta de Andalucía ha iniciado los trámites para que los enfermos puedan decidir morir, bien a través de la sedación, bien por la ausencia de medicación y tratamientos. Aunque el gobierno ha realizado un tímido acercamiento, al menos ha vuelto a abrir un debate demasiadas veces denostado. Así, el texto redactado por el partido socialista señala que una vez que se "consoliden" derechos y prácticas paliativas del sufrimiento que ahora no son homogéneas en toda España, se abrirá el debate sobre la regulación legal del derecho "a solicitar de los profesionales una intervención más activa", para garantizar el derecho a una muerte digna. Dicha participación supone, de una parte,  mejorar las unidades de cuidados paliativos, regular las sedaciones y, por qué no también, ampliar el derecho a un mayor control de la vida y de la muerte por parte del paciente.
 
Ondina Colman es presidenta de la Asociación por el Derecho a Morir Dignamente. Explica que ya hace muchos años, en la primera legislatura, el gobierno  prometió legalizar la eutanasia y finalmente se votó que no. La actual enmienda es un paso, "pero no es tan importante". Además, añade que existen numerosos trabajos que señalan que en "España se muere mal". Las personas sufren, no sólo desde un punto de vista físico, psicológico también. Por ello, Colman insiste en que "la eutanasia es una cuestión de derecho".
 
En al otra cara de la moneda se encuentras los médicos y especialistas que abogan por una mejora de las unidades de cuidados paliativos ante que dar un paso en el campo de la eutanasia. Álvaro Gándara es presidente de la Asociación madrileña de cuidados paliativos. Asume que algunas personas enfermas puedan solicitar la eutanasia en "casos paradigmáticos". Sin embargo, no entiende la razón de regular la eutanasia. "Para eso están los cuidados paliativos". General querer morir puede estar asociado a una depresión, a problemas económicos, de soledad... eso es lo que, según el doctor Álvaro Gándara, hay que solucionar. Pone como ejemplo el caso de Ramón Sanpedro. "Después  del accidente, rechazó toda ayuda porque estaba deprimido". Pero, explica, podría perfectamente haber mejorado su calidad de vida con una silla de ruedas adaptada a sus necesidades.
 
De esta forma, el Estado lo que debe hacer es dar una correcta asistencia paliativa, que no debe reducirse a la disminución del dolor y al control del enfermo. Debe incluir también asistencia psicológica, económica, pensiones para los cuidadores…
 
En cuanto a la sedación paliativa, Gándara reconoce que puede provocar un problema deontológico a los médicos. Sin embargo, la diferencia está en determinar la intención.
"Cuando el enfermo entra en agonía, se le seda, con la intencionalidad de evitarle sufrimiento disminuyendo el nivel de conciencia". A todas luces un debate abierto del que aún queda mucho que decir y puntualizar.