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"Tengo mucha confianza en un abogado que me va a defender como merezco"

Pablo Ibar es el único español que se encuentra en el corredor de la muerte, lleva catorce años en la prisión de Raiford en el estado de Florida. Pero, su pesadilla comenzó en 1994, cuando dos encapuchados entraron en una mansión de Miami y mataron a su propietario y a dos mujeres. La cámara de seguridad del domicilio registró el triple asesinato. En un momento de la grabación uno de los asesinos se quitó un pasa montañas y es por esta imagen por la que Pablo Ibar fue detenido y condenado a muerte.
 
 
 
"Enseñaron la foto y dijeron: "¿Este hombre se parece a Pablo?" Miraron la foto y dijeron: "Se parece". Pero, nunca dijeron que era yo. Cuando testificaron en el juicio nunca dijeron: "Ese es Pablo".
 
 
 
"El especialista dice que hay cinco cosas en la cara mía que no son iguales a las de la cara que se ve en el vídeo".
 
 
 
 
 
"Todos los que tienen este color puesto están condenados a muerte. En mi pasillo viven catorce en un lado y catorce en el otro. Nosotros podemos salir al patio dos veces a la semana y el resto del tiempo estamos encerrados en una celda solos".
 
"Intento quedarme al margen porque si me hago amigo de alguien y le matan, eso me va a tumbar".
 
 
"Es largo y aburrido. Hace muy poco a un vecino que estaba al lado de mi celda le mataron y eso es un poco difícil".
 
"Me levanto como a las 9, como, me limpio, limpio la celda un poco, empiezo a escribir a la gente que me escribe". " Por la mañana salimos más o menos a las ocho y media por dos horas, y por la tarde como a la una otras dos horas. Te llevan esposado por detrás a la ducha, te meten en una celdita, te quitan las esposas y ya te pones a ducharte".
 
 
 
"Perdí a mi madre, tengo a mi papá, a mis dos hermanos y a mi mujer, que es increíble. Yo no sé que podría hacer sin ellos".
"Me quieren matar porque dicen que me parezco a alguien de una foto en blanco y negro en la que casi no se puede ver nada".
Lo novedoso es que tras varios juicios nulos y una condena a muerte, Pablo Ibar va a ser defendido por un abogado de garantías. Además, su familia ha contratado los servicios de un experto en peritaje facial.
"Tengo muchas esperanzas y por fin tengo confianza en un abogado que me va a defender como merezco".
A finales de este año o a comienzos del 2009, Pablo Ibar conocerá si el juez admite la apelación para poder comenzar un juicio nuevo.
"Nadie debe matar a nadie"
"He oído que él está contra la pena de muerte pero no sé si él, siendo presidente, puede cambiar lo que cada estado está haciendo. Pero, yo creo que es un paso bueno para nosotros. De todo mi corazón, agradezco todo lo que han hecho para salvarme la vida. Por lo menos ayudarme a salvar la vida".
Rutina es la única compañía que tiene Pablo en la prisión, se aferra a ella para no perder la cabeza. Es su forma de vivir el día a día en el corredor de la muerte.
Un espacio muy reducido que se le hace a menudo insoportable
Pero a pesar, de las limitaciones con las que Pablo tiene que convivir sigue esperanzado para seguir reclamando su inocencia.
"Yo no desearía esto ni a mi peor enemigo. Si tú no tienes esperanza te va a perder la mente, tienes que tener esperanza".