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El silencio de la familia de la pequeña Naiara, torturada hasta la muerte por su tío

Nada se sabía de los padres de Naiara tras su trágica muerte. Cuatro días después, con el cuerpo de su hija enterrado en Sabiñánigo, Mariela ha roto su silencio con una escueta carta de agradecimiento. Su cuñado, asesino confeso de la pequeña, permanece detenido para ser juzgado.

Tenía una fractura de tibia sin tratar, pero nadie reparó en la cojera repentina que seguro tendría la pequeña. Nunca llevaba merienda al colegio y sus compañeros tenían que compartirla con ella, pero a ningún profesor le pareció extraño, así como el hecho de que se hiciera pis encima cada día en clase a sus ocho años de edad.
No había gritos en casa, donde vivía con su madre y su padrastro, en un país diferente al de su padre biológico. Tampoco había nada extraño en que cuidase de ella su tío y su abuela, quienes además cargaban con la tutela de sus dos primas después de que la madre de las mismas perdiera la potestad.
Tan sólo silencio y discreción en un pueblo con poco más de 9.000 habitantes. Sabiñánigo terminó el pasado 7 de abril con una vida menos entre sus calles. Naiara, de ocho años, aparecía muerta en casa por lo que, según su tío y asesino confeso, parecía un accidente doméstico. Iván Pardo contó la verdad horas después: había torturado a su sobrina hasta la muerte durante toda la mañana. Los médicos que recibieron a la pequeña en el hospital encontraron lesiones provocadas en días anteriores. Nadie había puesto jamás una denuncia por maltrato a la menor.
Así lo certificaba días después el alcalde del municipio de Huesca. No había fallos administrativos, no había pasividad por parte de los servicios sociales, todo se debía al silencio de familiares y vecinos. Tan sólo una persona ha hablado de maltratos previos a la muerte de Naiara: Manuel, padre biológico de la pequeña, residente en Chile, recibió mensajes de su ex pareja y madre de su hija sobre malos tratos y una denuncia hacia Iván Pardo que nunca existió:
Ahora la familia de Naiara guarda silencio. 'El programa del verano' tan sólo ha conseguido localizar en persona a Nieves, tía de la menor asesinada y madre de las dos pequeñas, primas de Naiara, que llamaron al 112 para denunciar al asesino. Ella ha sido la primera en romper tanto silencio: por Facebook, en un comentario, defendiendo la inocencia de su hermano:
De su hermano, Iván Pardo, poco se sabe. Es el principal sospechoso de la muerte de Naiara, confesó haberla torturado durante horas y desmintió que la muerte le llegase rodando por las escaleras.
Tras el entierro de Naiara, su madre y su padrastro se han pronunciado. Cuatro días han tenido que pasar para saber cómo se encuentran tras el trágico suceso. La carta de agradecimiento de Mariela y Carlos José al Ayuntamiento de Sabiñánigo no ha conseguido romper con el silencio que retumba por sus calles.