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La prensa, en pie de guerra

¿Derecho a la información o derecho a la intimidad? Telma Ortiz ha abierto la eterna brecha que existe entre la libertad de informar y el honor y la salvaguarda de la intimidad de las personas. Una medida preventiva, la de la hermana de la Princesa, que está dando mucho que hablar.
Tanto es así, que los diferentes profesionales de los medios se han unido en dos plataformas absolutamente opuestas: 'Nos gusta la prensa rosa' y 'Odiamos la prensa rosa'. Ambas asisten al juicio que se celebra en contra de los más de treinta medios de comunicación acusados por Telma Ortiz. Con este juicio, dirigido por la jueza María Lourdes Padilla, la hermana de Leticia Ortiz pretende que sólo se hable de ella en actos públicos de la Casa Real. Unas medidas cautelares que no están si no dándole más publicidad y por el revuelo que se ha organizado.
Bajo el lema 'Si no te gusta la prensa rosa no nos veas, pero no te calles', la Asociación Nacional de Telespectadores Independientes por una Televisión Española Libre de Manipulaciones y Ataduras, con Aitor Gómez Pineda como portavoz, insta a la realización de una manifestación frente al Juzgado número 3 de primera instancia de Toledo a todos aquéllos que apoyen su causa. Informadores, colaboradores y periodistas que "hayan manifestado claramente su repulsa ante las medidas legales tomadas por la señorita Ortiz Rocasolano".
 
Dejando claro que no pertenecen a ningún partido político, su único interés es defender la libertad de expresión y frenar una acción que podría crear un precedente en España, en el ámbito de la coerción a los medios, difícil de eliminar. Los integrantes de esta plataforma, además, manifiestan su protesta en contra de todos aquéllos que les 'ningunean' por el mero hecho de dedicarse a la prensa del corazón, o prensa social, (así es como ellos prefieren que les califiquen). Sus propósito, incluso, van más allá de nuestras fronteras, ya que están buscando el apoyo de asociaciones europeas de teleespectadores.
 
En respuesta a esta postura frente al caso ha surgido la plataforma 'Odiamos la prensa rosa', con una página web idéntica en aspecto a la anterior pero de ideales muy diferentes. Encabezada por un corazón ensangrentado y un cuchillo, en alusión a un 'asesinato perfecto' de la prensa del corazón, abogan por "una televisión española libre de chismes y mentiras". También proponen una manifestación frente a los Juzgados de Toledo en respuesta a la movilización de la plataforma en pro de la prensa rosa. Más ácidos, ofensivos y combativos que estos, piden la presencia de espectadores que quieran borrar del mapa a comunicadores como María Patiño, Carmen Martín Blázquez y, "sobre todo, como máximo exponente de la prensa rosa, a Jaime Pañafiel".
 
El eterno debate
Ambas plataformas representan dos caras de una misma moneda que durante años ha traído de cabeza a comunicadores y periodistas. Toda persona tiene derecho a iniciar un proceso judicial si siente que sus derechos al honor, a la intimidad y a la propia imagen se ven vulnerados. Así lo recoge el artículo dieciocho de la Constitución Española. El derecho a la información, a pesar de ser un derecho fundamental, se ve limitado por los anteriores. No obstante, a menudo, las penas que se imponen cuando se atenta contra ellos son simbólicas. Lo extraño del caso que nos ocupa, esto es, la vida privada de Tela Ortiz, es que no existe una acción concreta de vulneración de derechos. Ningún medio de comunicación ha sobrepasado sus propios límites con la hermana de la Princesa Leticia. Sí ha sufrido, no obstante, un acoso reiterativo por parte de la prensa, principalmente durante su embarazo. Ahora será la justicia la que tome la última palabra.