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"He salvado la vida de milagro"

En tan sólo cuatro segundos, un atracador pidió el dinero a Julio, el recepcionista de un hotel y le disparó en dos ocasiones a bocajarro. Una de las balas pasó a un centímetro del corazón por lo que Julio asegura "he salvado la vida de milagro".
Julio sólo pudo ver los ojos del atracador quien cubría su rostro con una bolsa de plástico y sus manos con unos guantes de látex.
 
Todo ocurrió en sólo 36 segundos, el atracador entró por la puerta principal y se dirigió hacia Julio increpándole, "la pasta, la pasta" y, simultáneamente, le disparó en dos ocasiones. Un violento atraco en el que tan sólo consiguió 400 euros.
 
El recepcionista asegura que pasó "del asombro al dolor, un dolor indescriptible". El primer disparo el traspasó el tórax y su trayectoria quedó a tan sólo un centímetro del corazón. El segundo, atravesó su brazo y quedó alojado en las costillas.
 
Dada la peligrosa trayectoria de las balas, Julio cree que "la fortuna me acompañó ese día" ya que si la bala, de 22 milímetros, hubiera sido de mayor calibre, "me hubiera deshecho".
 
Las únicas pruebas son las imágenes de la cámara de seguridad pero el individuo tenía la cara cubierta por una bolsa por lo que no ha podido ser identificado. La policía continúa la investigación.