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El vigilante que hablaba con Gago cuando llegó Triana: "Raquel estaba esperando"

Cinco meses después del asesinato de Isabel Carrasco, el vigilante de la ORA que hablaba con Raquel Gago en el momento que Triana Martínez dejó la pistola en su coche se ha ratificado en su declaración y asegura que el encuentro entre ambas no fue casual. "No se saludaron con un 'Hola, qué haces aquí'. Raquel estaba esperando. Nunca le dijo qué hacía allí." Según su declaración, en ningún momento Raquel le preguntó a Triana para qué quería que abriera el coche.

"No se saludaron con un 'Hola, qué haces aquí'. Raquel estaba esperando. Nunca le dijo qué hacía allí." Así ha relatado el vigilante de la ORA que hablabla con Raquel Gago el día del asesinato de Isabel Carrasco, el momento en el que Triana apareció en el lugar y dejó la pistola con la que se cometió el asesinato en el coche de la policía local. "Escuché a Triana decir únicamente 'abre'. No vi qué es lo que dejó en el coche, Raquel era quien tenía toda la visión del coche mientras hablaba conmigo."
Según este testigo, el encuentro de Raquel y Triana no fue casual. Además, el vigilante de la ORA ofrece un dato que puede resultar clave en la resolución del caso y el esclarecimiento del papel que jugó Raquel Gago. "Raquel no le preguntó a Triana para qué quería que abriera el coche", le ha dicho el vigilante al juez.
Las amigas de Raquel aseguran Raquel les dijo que tenía que coger algo del coche pero que nunca dijo el qué
Dos días después del crimen, Raquel Gago encuentra el arma en su coche. Lo hace acompañada de tres amigas que ya han declarado ante el juez. "Estábamos en su casa. Nunca escuchamos a Raquel decirnos que se había tomado un café con Triana. Dijo que le había llamado por teléfono para invitarla a comer pero que no podía. Raquel bajó con nosotras en el ascensor pero dijo que tenía que bajar al coche a por algo. Nunca especificó qué era."
Tras el hallazgo, y según la versión de sus amigas, Raquel se puso muy nerviosa. "Comenzó a llorar y a hablar muy alto. Estaba fuera de sí. No explicaba por qué pudiera estar allí el arma", han explicado las amigas, que consideran que el discurso de Raquel en esos momentos era sincero.