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El regreso de la mejor Roja le da un baño a Turquía (3-0) y se mete en octavos

España se desmelenó ante Turquía y venció por 3-0 para quitarse la presión de la falta de gol de una manotazo. Morata, en dos ocasiones, y Nolito marcaron los goles de La Roja, que ya está clasificada matemáticamente para los octavos de final de la Eurocopa. La Selección está de vuelta con su mejor cara, escóndase quien pueda.

Vicente del Bosque no quiso tocar nada del primer partido y los 11 jugadores que debutaron ante la República Checa, iniciaron el duelo ante Turquía. Antes de que se cumpliera el primer minuto del partido, toque de atención para Sergio Ramos. La Roja perdió un balón en el centro del campo y el central cortó la contra con una falta que le costó la tarjeta amarilla. Ramos iba a tener que andar con cuidado el resto del encuentro.
Turquía arrancó con mucha intensidad, casi pasada de revoluciones, pero encerrada atrás y dándole la posesión a La Roja. Morata dio el primer aviso al portero turco, Babacan, con un disparo lejano que rechazó a córner. El equipo de Fatih Terim sacaba contras muy rápidas para sorprender. España creaba peligro por las bandas, el centro acumulaba mucha gente y Jordi Alba lo aprovechó en una subida. El lateral del Barça se la puso a Morata y Topal metió la puntera para despejar a saque de esquina. Piqué, en el córner, estuvo a punto de marcar pero su cabezazo picado se marchó alto.
Juanfran también subía por su banda. Los laterales eran muy importantes porque Turquía estaba muy cerrada por el centro y podían sorprender con más facilidad. España tocaba para llegar a la portería de Babacan y Nolito rozó el gol con un disparo con mucha intención desde fuera del área. El gol se hacía esperar pero no iba a pasar lo mismo que contra la República Checa. Nolito puso un centro con la diestra desde la banda izquierda, con la rosca hacia dentro y Morata metió la cabeza para poner por delante a España.
Un golazo para abrir la veda. Hecho el primero, el segundo tardó 180 segundos en llegar. Nolito pescó en el área turca. El extremo del Celta fue el más listo de todos y cazó un rechace en el punto de penalti para cruzar a Babacan y se recorrió medio campo para dedicárselo con un abrazo a Casillas. La Roja metía la directa y Turquía no podía hacer nada. El agobio porque no llegara el gol desapareció de un plumazo. Tranquilidad y a jugar con el viento a favor.
La Roja se quitó una losa de encima con el gol. La única crítica que había recibido la Selección tras el debut era la falta de gol y Morata y Nolito respondieron con mucho olfato y dando soluciones en la delantera. Ante Turquía, el recital de fútbol se redondeó con goles. La Roja ilusionaba, estaba enganchando, recordando a sus mejores partidos.
La Selección que tantas veces nos había hecho felices estos últimos años, era la que estaba en Francia. Ni un pero al juego, a ningún jugador. Todos estaban a su mejor nivel. Y nada más empezar la segunda parte llegó el tercero. Iniesta sacó el compás para medir un pase a Jordi Alba por detrás de la defensa, que estaba un poco adelantado, y Morata en boca de gol hizo el tercero.
La velocidad de crucero de La Roja era una apisonadora para Turquía. Ni un respiro a los turcos.Si arriba el toque se combinaba con una verticalidad fulminante, atrás, Piqué y Ramos ponían la calma y la seguridad. España estaba en su mejor versión, al alcance de las elegidas y metiendo miedo a todas las rivales en la Eurocopa.
Vicente del Bosque movió el banquillo y dio la oportunidad a Bruno. El centrocampista del Villarreal entró en lugar de Silva para controlar más medio y dormir el encuentro. El dominio fue a más y los turcos la tomaron con Arda Turan. La afición pitó al jugador del Barcelona y los hinchas españoles respondieron animando al medio. La Roja firmó un partidazo, y sólo perdiendo ante Croacia perdería la primera plaza de grupo.
España recordó a su mejor versión, a la que enamoró durante seis años y estuvo en lo más alto. Presión arriba sin mirar el marcador, movilidad y dando pausa cuando se necesitaba y rompiendo la defensa con verticalidad para hacer daño. Y atrás, Busquets guardaba la espalda de todos con Ramos y Piqué en su mejor estado de forma de la temporada. Juanfran y Jordi Alba, dos puñales que siempre estaban en el lugar adecuado. A este nivel es muy difícil hacerle daño a La Roja. España se sacudió la presión del gol de una manotazo y ahora es más favorita aún para aspirar a todo. La Selección se divierte, que tiemblen las rivales de la Eurocopa.