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Juan, séptimo expulsado de Gran Hermano

Golpe al núcleo duro del viejo grupo de Nagore y Gonzalo. Juan ha sido expulsado con un porcentaje muy considerable en comparación con el resto de nominados, Tatiana, Indhira, Arturo y Toscano. La aventura del maño llega a su fin y ahora sólo queda conocer cuál es su secreto tan inconfesable al que hacía referencia Kiko en Sálvame.
Juan es una persona con un temperamento muy pacífico. No se altera al hablar ni al discutir -aunque dice Kiko que por un motivo muy concreto que no graban las cámaras de Gran Hermano- y sus modales son exquisitos.
Sin embargo, detrás de esa fachada de buenos modos, se oculta todo un conspirador. Siguiendo la estela de Gonzalo y de Nagore, su intención ha sido siempre la de crear un plan para eliminar a quienes no le son afines. Algo que no ha perdonado la audiencia.
En este extremo, la audiencia ha podido ver a Juan calcular con bastoncillos para las orejas durante toda una noche todas las posibilidades de nominaciones. Sólo Melanie, que no podía seguir tanta elucubración abstracta, y Toscano, más metido en sus traiciones particulares, no le siguieron.
Con bastoncillos de las orejas
Pero ha sido todo en balde. La audiencia no ha perdonado la crueldad de quien se comporta como un tiburón en Guadalix. Además, ahora al final ha sido él quien se ha puesto a llorar porque veía que se iba. Ha probado su propia medicina.