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Pilar muestra sus "bragas de los chinos" a un Arturo ocupado en flirtear con Indhira

En la segunda noche en la casa rica de Guadalix la amistad y las buenas maneras priman por encima de todo, pero ya se pueden ver pequeños detalles que tal vez presagien las tempestades que están por llegar. En este caso, Arturo estaba hablando con Indhira, casi flirteando, y no le gustó que la gallega le interrumpiera la agradable velada con temas domésticos. El choque no ha tenido desperdicio.
La veterana del concurso, Pilar, ya se ha hecho con las tareas domésticas. Cierra y abre cortinas, recoge porquería y trata, en suma, de facilitar la vida al resto de concursantes. Una labor de riesgo cuando los demás concursantes sacan músculo ante las chavalas, tratan de intimar o simplemente intiman. Arturo estaba en el sillón frente a Indhira en una postura que cualquier psicólogo experto en comunicación no verbal tacharía de receptiva y despreocupada: tumbado en calzoncillos con las piernas abiertas, una mano sobre la zona genital y la otra hurgándose la nariz.
Y en éstas que apareció Pilar. La gallega sugirió poner en la mesa que tienen fuera los fumadores un cenicero con agua para que apaguen las colillas. Preguntó qué opinaba Arturo y éste, tras un incómodo silencio, replicó: "Haz lo que te salga del chichi". Y siguió comentando las maravillas del globo terráqueo con Indhira no sin dejar de enredarse en la nariz.
Primer plano de la 'bragaza' de Pilar
  A los pocos minutos volvió Pilar. Untó crema al de Irún en una zona de la pierna que tenía irritada. Las bromas no tardaron en brotar de la boca de Arturo: "Mami, si me tratas así ya no hay morbo". Entonces Pilar, que acababa de correr las cortinas para que no entrase la luz por la mañana, se subió la falda y mostró lo que denominó como "sus bragas de los chinos".
Cuando la gallega se marchó, Indhira estaba impresionada. El vasco simplemente comentó lo que había tenido frente a la cara: "primer plano de la bragaza". Por cierto, eran verdes.
Arturo no sabe lo que es una ablación
La conversación anterior entre los dos jóvenes versó sobre viajes. Arturo está hecho un Willy Fog. El problema es que Indhira teme que en ciertos países su integridad física pueda peligrar. Decía que, debido al color de su piel, se practiquen una ablación. Arturo no conocía el significado de dicho término. La joven se lo explicó y él trató de tranquilizarla: "¡cómo te van a cortar el clítoris!".
Según el ex militar, la India no es un país tan pobre como lo pintan. Nada importa lo que le dijera el hermano de Indhira, que estuvo allí, y vio a la gente durmiendo en la calle. Arturo sabe que "allí un director de cine puede cobrar más que uno de Hollywood". Es más, según él, países como México son mucho más peligrosos. La capital del país americano es, de hecho: "lo puto peor".