Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Alonso vuelve a ilusionar

El Gran Premio de España no terminó como los aficionados a Alonso hubieran esperado, sobre todo por la gran calificación del sábado. Pero a pesar de la rotura del motor del R-28 y el consiguiente abandono, la mejoría evidente de Renault da motivos para soñar de cara a las próximas carreras.
Alonso vuelve a estar en condiciones de luchar por los primeros puestos, algo que no sucedía desde que comenzó la temporada en Australia. Las mejoras introducidas en el R-28 comienzan a funcionar. El coche parece más competitivo, lo que se pudo comprobar en la calificación del sábado. Sobre todo en la Q2, en la que quedó cuarto con la misma carga aproximada de gasolina que los Ferrari y los McLaren.
Lo que nadie esperaba era que en la Q3 estuviera a punto de conseguir la ‘pole’ (sólo superado por Raikkonen). Se intuía que llevaba menos gasolina que sus rivales, pero el domingo, en la carrera, se comprobó que la diferencia en combustible no era tanta, porque el brasileño Felipe Massa solo paró tres vueltas después del ovetense. En carrera no se descolgó de los Ferrari tras la salida y pudo controlar a Hamilton con relativa facilidad. Etonces fue cuando falló lo que casi nunca falla en Renault, la fiabilidad. Alonso no rompía desde el Gran Premio de Italia de 2006. En aquella ocasión fue el colofón a un fin de semana negro, en el que se vio sancionado por molestar, según Ferrari, a Felipe Massa en la sesión de clasificación. Los comisarios le sancionaron y luego cambiaron las normas para las siguientes carreras, para que no se volviera a repetir una decisión tan escandalosa.
Los ingenieros estudiarán el origen de la rotura para que no se vuelva a repetir y fallar de nuevo en un apartado en el que Renault suele ser modélico. Las esperanzas están puestas en Mónaco. Alonso ya ha avisado de que será un buen escenario para volver a la senda de la victoria. Montmeló ha sido el primer paso para ello.
Seguramente en Turquía, el podio pueda estar aún un poco lejos, pero en Mónaco, donde la aerodinámica y los motores cuentan en menos proporción que en otros circuitos, el R-28 podría estar en condiciones para luchar por el podio. Está claro que Ferrari y McLaren siguen por encima del resto, pero BMW y Toyota han mostrado cierto estancamiento, igual que Red Bull. Renault, en cambio, es el que más ha avanzado. Parece que Alonso comienza a ver la luz al final del túnel.
JNP