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Andrés Trapiello: "A Rajoy, Sánchez e Iglesias no les preocupa lo más mínimo el bien común"

"Quien quiera leer 'El Quijote' original puede seguir haciéndolo, sin notas, aunque no lo entienda, colocándose como quien fuma un porro"
El escritor Andrés Trapiello, que se presentó a las últimas elecciones generales como candidato de UPyD para el Senado, ha lamentado que a los dirigentes de PP, PSOE y Podemos "no les preocupe lo más mínimo el bien común y los derechos de la gente".
Trapiello, quien ha publicado una nueva entrega de la serie 'Salón de Pasos Perdidos' titulado 'Seré Duda' (Pre-Textos), ha defendido en una entrevista con Europa Press a la formación magenta, que espera que continúe activa en política.
"No sé si se terminará, porque no soy militante, sólo alguien que agradeció mucho que naciera un partido que, por primera vez en España, tratara de hacer de los españoles ciudadanos libres e iguales de verdad, no en los discursos de los políticos. Y eso no debiera acabar", ha apuntado.
Analizando la actual encrucijada de pactos políticos, ha alertado de que el líder socialista, Pedro Sánchez, está "en una difícil tesitura". "O sacrifica el partido para salvarse personalmente o mira por el bien común", ha aseverado, aunque no confía en ninguno de los otros partidos con los que podría pactar.
"Murphy y sus leyes universales nos dicen que él y Rajoy y, por supuesto, Pablo Iglesias harán en todo momento lo que más les convenga personalmente. El bien común y los derechos de la gente no les preocupa lo más mínimo. No es verdad que nos quieran libres e iguales y eso explica que se pasen el día diciendo 'donde dije dije'", ha añadido.
'Seré duda' recupera un año en la vida de Trapiello --en este caso, de hace diez años-- en el que el autor habla de la vida literaria, sus periodos de reposo en Las Viñas, pequeñas escenas familiares o las visitas dominicales a El Rastro madrileño.
A pesar de la apariencia de diario, en distintos prólogos --la obra tiene hasta seis-- el escritor defiende que se trata de una novela. "Son libros que se escriben como diarios, y pasados de entre cinco o diez años, en la reescritura pasan a ser una novela, a la que yo le doy esa finalidad, ese argumento que la vida no tiene", ha apuntado.
EL ESPEJO DE 'BLANCANIEVES'
En este sentido, se define como "un escritor realista" de novelas "verosímiles". "Daría igual que hubieran pasado tres, diez, o treinta años. El tiempo de la novela es el presente siempre, como lo es el de la vida", ha destacado.
A pesar del trabajo de vistá atrás, Trapiello no siente curiosidad por releer estas entregas, por lo que no puede decir si él ha cambiado mucho con los años. "Para responder a esa pregunta tendría que haber releído estos libros y es algo que no he hecho nunca. O sea, que tendría que hablar de mí de memoria, y la memoria, lo sé por experiencia, tiende a ser el espejo de la madrastra de Blancanieves, que dice lo que quieres oír", ha matizado.
Las 'intrigas' de premios literarios y otras situaciones similares siempre tienen cabida en estas páginas, a pesar de lo cual el autor afirma no haber perdido ninguna amistad. "Ninguna que yo sepa, lo que quiere decir que o no eran amigos o que no me lo han hecho saber. Por el contrario, sí he ganado cientos de amigos, los lectores", ha apuntado.
"COLOCARSE" CON 'EL QUIJOTE'
El año pasado Trapiello publicó una nueva edición de 'El Quijote' adaptada al castellano actual que recibió algunas críticas, "pocas" para Trapiello. "Las que hubo fie por la 'idea' de traducirlo más que a la traducción, y se produjeron en cuanto salió, sin haberla leído. Cuando la gente empezó a leerlo y comprobó que miles de personas que no habían podido leerlo, por la dificultad del lenguaje, lo estaban haciendo por primera vez, se acallaron", ha señalado.
En cualquier caso, ha recordado que los lectores todavía pueden acudir al original de Cervantes. "Quien quiera leer el original puede seguir haciéndolo, sin notas, aunque no lo entienda, colocándose con el lenguaje, como quien fuma un porro, o con las cinco mil notas, que le ayudarán a entender el sentido último de palabras y giros que han dejado de usarse hace cuatrocientos años", ha concluido.