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Autocastrado por amor

Luis Alfonso Sánchez, un campesino del municipio de San Pablo, en el norteño departamento de Bolívar, ha contado a los periodistas que se mutiló los testículos porque tenía problemas sexuales con su mujer. Ella no quería mantener relaciones sexuales desde hace seis años y él no quería molestarla ni en obra ni en pensamiento.
Sánchez cuenta que encontró en la Biblia, en el capítulo 18 del evangelio de San Mateo, que "si tu mano o tu pie te hace pecar, córtatelo y arrójalo porque más te vale entrar en la vida manco o cojo que ser arrojado al fuego eterno con tus dos manos y tus dos pies".
El labriego precisó: "cogí una cuchilla de afeitar con la que me corté y me saqué los testículos y me cosí con las agujas e hilo que uso con las vacas y los cerdos, para no serle infiel a mi mujer".
Pero al acoger literalmente el versículo y cortar de raíz con la tentación, no solamente le dejó una herida y un vacío, sino también una grave infección.
El campesino es atendido por urólogos y cirujanos en el Hospital Universitario de Santander, en la ciudad de Bucaramanga, nordeste del país.