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Blair no quería fotografiarse junto a Berlusconi por su pañuelo en la cabeza

La invitación de Silvio Berlusconi a Tony Blair en agosto de 2004 a su finca de Cerdeña fue una experiencia embarazosa para el ex primer ministro británico, pues no quería que le fotografiaran junto al mandatario italiano porque entonces cubría su cabeza con un pañuelo.
En una entrevista al programa de televisión italiano "Che tempo che fa", la propia esposa de Blair, Cherie, reveló anoche este secreto de una visita que, por las fotografías divulgadas entonces, pareció a todas luces haber sido un encuentro entre dos dirigentes que se profesaban simpatía mutua.
"Esa tarde en Cerdeña Tony me dijo: 'Pase lo que pase, evita que me hagan fotos junto a Silvio con el pañuelo. Ponte tú en medio, porque si no la prensa británica me mata", confesó Cherie en unas declaraciones de las que hoy se hacen eco los periódicos italianos.
Por aquel entonces, las crónicas de la breve visita destacaban el atuendo veraniego con el que Berlusconi se paseó junto a su entonces colega británico por la localidad de Portorotondo, donde tiene la finca, aunque, según entendió la esposa de Blair, el pañuelo respondía a ciertos problemas capilares.
"Cuando llegamos, nos sorprendimos un poco al ver a Silvio con esa banda, con ese pañuelo. Nos explicó que tenía unos pequeños problemas en la cabeza y, de hecho, entendimos que se debía a un trasplante capilar", comentó Cherie.
La esposa del ex primer ministro británico explicó que cuando llegó la hora de salir a dar un paseo por las calles de la localidad y el italiano les dijo que antes tenía que cambiarse, Blair pensó que se quitaría el pañuelo, pero no fue así.
"Nos dijo: 'antes de ir en medio de la gente, me cambio'. Mi marido esperaba que se quitara el pañuelo. Y, sin embargo, no. Lo mantuvo en la cabeza y simplemente se puso otro pañuelo que le iba bien con el color de su camisa", dijo Cherie.