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Comercializan el primer remolque con asiento para silla de ruedas eléctrica

El inventor zamorano Carmelo Ferrero y su mujer Mari Paz Prieto pasean por las calles de Zamora con el remolque con asiento para silla de ruedas eléctrica que han comenzado a comercializar. EFEtelecinco.es
El zamorano con discapacidad que ha patentado un remolque con asiento para silla de ruedas eléctrica ha iniciado la comercialización de este invento que permite acoplar un sillín en la parte de atrás del vehículo para que una segunda persona lo guíe sentada.
El jubilado zamorano Carmelo Ferrero, que ha recibido un premio del Club de Inventores de España por esta sencilla creación que facilita la vida a personas con movilidad reducida, ha llegado a un acuerdo con una empresa de carpintería metálica de la ciudad para fabricar artesanalmente las primeras unidades.
Carmelo Ferrero ha explicado a Efe que el remolque con asiento para silla de ruedas sale a la venta por un precio aproximado de ochocientos euros, si la estructura es de hierro, y mil si se fabrica en acero inoxidable, aunque el coste puede variar dependiendo del modelo de silla y de los accesorios que se incluyan.
El remolque, que puede plegarse en la parte trasera de la silla cuando no se usa, permite también que la persona que viaja en el asiento acoplado sea la que maneja la silla, lo que es de utilidad para los acompañantes de personas tetrapléjicas que no tienen ningún tipo de movilidad en las manos.
El inventor zamorano ha confesado que en alguna ocasión él mismo ha pedido a su mujer, Mari Paz Prieto, que sea ella la que maneje el mando de la silla para que él pueda leer el periódico tranquilamente.
Carmelo Ferrero, que lleva décadas con la movilidad de sus piernas reducida y desde 2004 se desplaza en silla de ruedas, ideó el invento hace cinco años por necesidad, cuando su mujer sufrió un esguince.
Enseguida le animaron a patentar su remolque con asiento para silla de ruedas eléctrica, aunque los trámites no los completó hasta el año pasado.
Posteriormente quiso comercializar el invento para que pudieran también disfrutarlo otros discapacitados y, después de contactar con una empresa de capital extranjero, finalmente llegó a un acuerdo con una carpintería metálica zamorana.
El propietario de esta empresa, Paulino Iglesias, ha explicado a Efe que fabricar uno de estos remolques le lleva unas quince horas de trabajo si es de acero inoxidable y ya cuenta con tres modelos listos para la venta.
El chasis del remolque varía según el tipo de silla de ruedas y para el asiento acoplado existen diferentes modelos, todos ellos regulables en altura.
El invento no sólo ha causado admiración en Zamora, sino que Carmelo Ferrero y su mujer también han recibido numerosas felicitaciones durante las estancias que pasan en Benidorm (Alicante).
Allí, hay "mucho mercado" entre el numeroso colectivo que constituyen los jubilados y las personas con movilidad reducida, según ha asegurado.
De hecho, fue allí donde algunos extranjeros que lo vieron por la calle le animaron a patentar ese invento tan original en el que iban sentados él y su mujer, y que ahora está al alcance de los discapacitados físicos que utilizan silla de ruedas eléctrica y de sus acompañantes.
Por el momento, Carmelo Ferrero ya ha encontrado clientes de León y de Benidorm interesados en adquirirlo.