Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Curiosidades del primer desfile de Chanel en Cuba

Desde que hace unos meses Chanel anunció que su colección Crucero 2016-2017 se iba a presentar en Cuba, que no celebraba ningún desfile desde 1999 con el espectáculo de Paco Rabanne, todo ha estado rodeado de misterio. Todas esas incógnitas se desvelaron este martes, cuando la casa subió a la pasarela sus novedades.
Un desfile histórico que llenó de glamour y lujo a la Cuba comunista, que se puede resumir en siete claves:
1. El lugar. Al descubierto y a pocos metros del mar, Karl Lagerfeld instaló su pasarela en el mítico Paseo del Prado, que se pulió con mimo unos días antes de que se celebrara el desfile.
2. La expectación. Aunque en un principio corrió el rumor de que la población local no iba a poder presenciar el desfile, al que solo se podía acceder por invitación, sí pudieron verlo a pie de calle y desde los balcones.
3. Los coches. La maison alquiló además más de 150 almendrones, uno de los iconos de la Cuba comunista, para que sus invitados pudieran asistir al desfile.
4. Una oda a la Cuba nostálgica. La colección se llenó de prendas que recordaban al pasado de la isla: las icónicas boinas de la revolución, guayaberas y mucho color.
5. Fiel a sus iconos. No faltaron los trajes de tejido tweed y sus mitones, uno de los complementos favoritos del Kaiser.
6. Las celebrities. Vin Diesel grabó en la isla Fast and Firious y tampoco quiso perderse el desfile, como las actriz Tilda Swinton, Geraldine Chaplin, Ana de Armas y artistas locales como la cantante de Buena Vista Social Club o Gente de zona.
7. El nieto de Fidel Castro. Aunque Gisele Bündchen estuvo entre los invitados, la auténtica estrella fue Tony Castro, nieto del que fuera presidente del país e hijo de del presidente de la Asociación de Béisbol de Cuba -y una de las grandes personalidades del país-. Desfiló con soltura sobre el la pasarela instalada en el Paseo del Prado, pero antes ya había dado sus primeros pasos en el mundo de la moda posando para el fotógrafo cubano Brian Canelles.