Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Demasiadas prisas en Madrid

La penúltima corrida de la Feria de San Isidro se ha desarrollado entre una tarde plomiza pero con el añadido de juntarse ciertas lidias apresuradas y la ausencia de reposo durante todo el festejo. Esta cuestión ayudó más a resaltar la parte negativa de una corrida de Adolfo Martín que no ha respondido ni en raza ni en bravura a las expectativas creadas. Aún así, hay que destacar al toro que hizo cuarto, con el que Frascuelo no llegó a acoplarse. El resto, con algunos matices, no rompieron para delante en la muleta. También se jugaron dos sobreros, uno de Sepúlveda que tenía buen aire, que también volvió a los corrales de forma apresurada siendo sustituido por otro de Araúz de Robles que tuvo buena condición pero que se acabó defendiendo en la muleta. El público acabó enfadando y protestando las últimas acciones de lo que acontecía en el ruedo.
El mejor toro de la corrida de Adolfo Martín correspondió a Frascuelo, pues fue el astado de mayores posibilidades. Sin embargo nunca hubo en la faena el acople y la decisión necesaria por parte del veterano torero al que Madrid trató con respeto. Su primero fue un animal que sólo sirvió por el pitón derecho y que se venía andando entre pase y pase, por lo que Frascuelo no se confió con él.
A Rafael Rubio 'Rafaelillo' le correspondió el peor lote del festejo, ya que el segundo fue muy deslucido, mientras que al quinto, sobrero de Araúz de Robles, le pegaron demasiados capotazos en un tercio de varas y de banderillas algo caótico que no fueron a favor del toro. Firmeza del murciano en todo caso.
Javier Valverde se midió en tercer lugar a un toro con poco fondo pero con el que tampoco se vio la mejor versión del charro. El que cerró plaza era un toro muy en el tipo de Saltillo que reponía pero que resultó manejable. A medida que transcurría la faena la misma ya iba con el ambiente y el público a la contra, por lo que el trasteo de Valverde tampoco tuvo ningún calado entre los tendidos. Se esperaba mucho más de la penúltima corrida de San Isidro.
Plaza de toros de Las Ventas. Penúltima corrida de la Feria de San Isidro. Lleno. Se han lidiado cinco toros de Adolfo Martín, el mejor fue el 4º, ovacionado en el arrastre, y un sobrero de Araúz de Robles. Carlos Escolar Frascuelo, silencio y algunos pitos; Rafael Rubio Rafaelillo, silencio y silencio y Javier Valverde, silencio y silencio.