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Esperando a Polonia con dudas

La selección española está de nuevo en Madrid después del ministage realizado en tierras austríacas. Los hombres de Vicente del Bosque aterrizaron en Barajas unas horas después de la sufrida victoria ante Corea del Sur y ahora disfrutarán de un día y medio de descanso antes de comenzar a preparar el próximo amistoso, que disputarán en Murcia el día 8, apenas dos días antes de partir hacia Sudáfrica.
El encuentro ante Corea del Sur dejó varias lecturas. La primera de ellas es que el nuevo esquema puesto en liza por Del Bosque, recuperando las bandas con Juan Manuel Mata y Jesús Navas, no acaba de funcionar. La Roja, ya casi por tradición, es un equipo de toque, en el que los centrocampistas alcanzan un protagonismo fundamental. Por eso les cuesta tanto asimilar el cambio de chip en Innsbruck.
Cuando saltó al terreno de juego Xavi, fue otro cantar. Con el de Terrassa como director, es como si La Roja recuperara su esencia natural. Xabi Alonso se siente más arropado, los delanteros más asistidos y las conexiones son mejores. Es lo que tiene acostumbrarse a jugar bien... y tener en tu equipo al mejor centrocampista del mundo.
La segunda lectura es que quizá tenga España el mejor elenco de guardametas de todas las selecciones participantes en el Mundial. Ante Corea del Sur no jugó Casillas, que cumplía justo diez años desde su debut con La Roja. No pasó nada. Reina salió en la primera parte y las pocas ocasiones que le hicieron las solventó sin problemas. En la segunda se estrenó como internacional Valdés. El actual Zamora no tuvo casi ni que mancharse el uniforme.
La tercera, y quizá la más positiva, es que los lesionados que reaparecían respondieron. Lo hizo Iniesta, que creó el peligro entre líneas al que nos tiene acostumbrados cada vez que juega. También respondió Fábregas. El de Arenys de Mar reconoció que necesita muchos más minutos para alcanzar su mejor nivel, pero ayer estuvo activo, mandó en el centro del campo y hasta pudo marcar si no se lo impide el larguero.
Ahora, hay un día y medio para corregir fallos, para fijar conceptos y para seguir preparándose. También para que los aún lesionados se recuperen, como es el caso de Fernando Torres. El delantero del Liverpool no ha jugado ni un solo minuto en Austria y preocupa al cuerpo técnico. Se espera que esté al 100% para el inicio y que pueda disponer de algunos minutos ante Polonia.
JNP