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Ferrari y McLaren dan por perdido el Mundial

Sólo se han disputado cinco carreras, pero si no da un giro radical en los próximos grandes premios, el Mundial puede quedar sentenciado antes de llegar a su ecuador. La distancia de los Brawn sobre el resto de escuderías es abismal y parece que los cambios introducidos en Montmeló no revertirán la situación a corto plazo. Estas circunstacias han hecho mella en Ferrari y McLaren, las dos grandes que la temporada pasada se jugaban mano a mano el título y esta se han visto relegadas a los últimos puestos de la parrilla.
En Ferrari, el divorcio es total, tanto entre los miembros de la propia escudería como entre el equipo y la prensa. Los continuos errores de estrategia en las cinco carreras disputadas han terminado con la paciencia de algunos, como Felipe Massa. En Montmeló, fue el principal perjudicado por los fallos. Una mala previsión con la gasolina en el reportaje relegó al brasileño al la sexta posición.
Cuando marchaba quinto, se vio obligado a ralentizar su ritmo de carrera para no quedarse sin combustible. Eso propició que fuera adelantado por Alonso y a punto estuvo de hacerlo también Heidfeld. Tras la carrera, Massa estalló: "El Mundial se ha acabado. He dejado pensar en el campeonato. Tenemos que ser realistas". A pesar de todo, exculpó a sus mecánicos: "Fue un problema de la máquina".
También pesimista y enfadado se mostraba Stefano Domenicali: "Errores como estos son inadmisibles. El campeonato está atravesando una fase muy dolorosa. Debe ponerse fin de una vez a los problemas". Mientras tanto, la prensa italiana carga las tintas contra la escudería, con calificativos como "Miserable". El Comité de directores del equipo se reunirá para analizar su futuro en el Campeonato del mundo.
No están las cosas bien tampoco en McLaren. Tras el Gran Premio de España, Lewis Hamilton, reconoció que "No hay esperanzas" de reválida: "No me han dado un coche para defender el título. Es malo y voy pilotando a empujones. Es una pena".
Un palo más para la escudería de Woking esta temporada. Aunque si hay alguien que mantiene la esperanza es su director deportivo, Martin Whitmarsh, que espera que las cosas comiencen a cambiar en Mónaco: "Va a ser diferente y vamos a ser fuertes. Es un circuito que nos va muy bien y allí Lewis es un mega. Tenemos mucho trabajo por delante, no va a ser cosa de magia, pero seguro que vamos a ser más fuertes allí. Tenemos que seguir luchando".
Alonso, la otra cara de la moneda
Distinto discurso al de Massa y Hamilton mantiene Fernando Alonso. El bicampeón es consciente de que Renault tampoco está preparada para luchar por el campeonato y de que está muy lejos de Brawn o Red Bull.
Pero es optimista, a pesar de contar con los mismos puntos que su ex compañero en McLaren: "Nuestro objetivo es acabar con uno de los mejores coches. Este año no estamos tan lejos de los líderes, a medio segundo por vuelta. Si conseguimos una buena evolución y dar con la tecla mágica, podremos alcanzarlos y luchar de tú a tú con ellos".
Perspectivas, sin duda, muy distintas. Y es que es lo que tiene venir de luchar por el título o venir de luchar por el quinto puesto de la parrilla.
JNP