Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Hadas contra Mickey Mouse

"Me gustan mucho los animales. Los pájaros son de cuco", dice Ola de seis años, cómodamente sentada en una flor gigante. "Lo que más me gusta... es todo", apostilla Ewa, de tres y medio con las mejillas encendidas por la emoción. Estas doctas opiniones se refieren al Centro Europeo de Cuentos de Hadas, un recinto interactivo y mágico recientemente abierto en Pacanow, un pequeño pueblo al sur de Polonia.
El espíritu de este lugar es recuperar y promocionar los personajes, relatos y cuentos típicamente europeos y alejarse de los protagonistas de la factoría Disney. Para acceder al recinto los pequeños tienen que calzarse unas zapatillas rojas iguales a las que visten los duendes y enanos de las fábulas y pasar a través de una ratonera en la que su máximo reto es no quedar atascados.
A partir de ahí, el bosque mágico muestra flores gigantes, árboles por los que deslizarse, espejos que se pueden traspasar y bolas de cristal que esconden el tesoro del centro: los cuentos de una docena de países europeos.
Todo es accesible, todo se puede tocar y todo se puede disfrutar.