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Maniquíes vivientes en ropa interior en el centro de Nueva York

Bienvenidos al escaparate viviente de la Quinta Avenida de Nueva York.
En tiempos de crisis el ingenio fluye. En los escaparates se sustituyen los cuerpos de cera por modelos con vida propia, que caminan de un lado para el otro para enseñar la última colección de lencería. 
Un espectáculo para los ojos femeninos pero que, atendiendo a lo que suele haber enfrente de la tienda, sólo parece interesar al público masculino. "Me encanta ver a estos tipos de 50 y 60 años que, de repente, se convierten en chicos de 12", asegura una de las modelos.
Niki y sus compañeras de colección pasearán su intimidad durante diez días. Un show que para la responsable de la firma va más allá del simple voyeurismo. Dice que lo convierte en natural, que le da un toque artístico y que no criminaliza al neoyorquino que se detiene sin reparo para contemplar al sexo opuesto en ropa interior.
Solo queda saber si todo esto se traduce en ventas.