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Özil lidera a la nueva Mannschaft a los octavos

Alemania certificó su pase a octavos de final del Mundial de Sudáfrica como primera del Grupo D tras vencer a Ghana (0-1) gracias a un extraordinario tanto de Mesut Ízil que puso el broche a un sólido encuentro en el que los de Joachin Low recuperaron las buenas sensaciones que dejaron de lado contra Serbia.
En el renacer de la 'Mannschaft', el joven atacante de origen turco es quien ilumina el camino. Móvil, habilidoso, buscando los recovecos entre las posiciones más adelantadas, Ízil es la imagen de la nueva Alemania, un conjunto que si bien no mostró el imponente juego de su debut, dominó con claridad el encuentro.
El jugador del Werder Bremen perdonó en la primera mitad un inmejorable mano a mano en el que su falta de agresividad de cara al marco rival chocó con la atropellada salida de Kingson. Pero ya en la segunda se resarció con uno de los goles del campeonato, una volea de zurda que mezcló técnica y plasticidad para darle la victoria a su equipo.
Llevaron el peso los alemanes, aunque no pudieron con el ímpetu de los africanos. Los de Milovan Rajevac asumieron su inferioridad y esperaron atrás, pero fueron lo suficientemente peligrosos en los contragolpes como para contener la euforia germana. Sólo según avanzó el partido irían disminuyendo su agresividad.
Aun con todo dispusieron de ocasiones muy claras para ser ellos quienes se adelantaran. Antes de que llegara el tanto de Alemania, Lahm había tenido que sacar un remate bajo palos y Asamoah había perdonado una cita a solas con el guardameta. E incluso nada más adelantarse, el lateral tendría que volver a salvar a su equipo.
Pero al final se acabó imponiendo la eficacia germana. Resultado justo, pues fueron ellos quienes más buscaron el triunfo, incorporando cada vez más jugadores a su ataque y haciendo recular a Ghana con cada arremetida. Frente a estas oleadas, los africanos opusieron hombres. Carne contra la máquina, igual que en las batallas entre fuerzas tan dispares.
Y eso que Alemania no contó con la mejor versión de Podolski, errático en muchas de sus intervenciones. Sí tuvo a un sobresaliente Schweinsteiger, imperial como mediocentro hasta que tuvo que retirarse del terreno de juego con pequeños problemas musculares. Un motivo de preocupación al que se sumarían las molestias de Ízil en los últimos minutos.
Al final, resultado válido para ambos, pues Ghana agradeció la derrota de Serbia para encontrarse con Estados Unidos en la siguiente fase. Por su parte, Alemania pasará como primera de grupo y se encontrará en octavos de final contra una Inglaterra llena de dudas, ante la que la nueva generación de la Mannschaft deberá demostrar que su techo está muy alto.