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Pascal Plisson continúa en 'El Gran Día' la lucha de cuatro niños de países pobres, ahora, en busca de sus sueños

El director francés Pascal Plisson vuelve el próximo 29 de enero a los cines españoles con 'El Gran Día', una película documental en la que, después de 'Camino a la escuela' continúa con la lucha de los niños en países pobres, esta vez por triunfar en la oportunidad de perseguir sus sueños.
Plisson es también el director de 'Camino a la escuela', por la que ganó los Premios César 2014 en la categoría Documental y en la que ilustraba los trayectos que varios niños han de realizar en Kenia, Argentina, India o Marruecos para poder asistir a la escuela, en los que a menudo tienen que sortear peligros y realizar un gran esfuerzo.
En esta ocasión, Plisson retoma la técnica de grabar el documental conforme va ocurriendo, sin guión ni actuaciones, para contar la historia de cuatro niños y adolescentes de Cuba, Uganda, India y Mongolia que luchan para aprovechar la oportunidad que se les ofrece de seguir su sueño: convertirse en boxeador, guarda forestal, ingeniero o contorsionista.
"Es una película de aventura --asegura su director en una entrevista con Europa Press--. No es una película normal porque es real".
Plisson ha subrayado que los protagonistas de la película-documental "no son niños normales" y especifica que, la mayoría de días, "cuando sus amigos se van a jugar o a la playa ellos están entrenando y después tendrán que hacer los deberes".
"Es bueno ver a veces chicos que a los siete años saben lo que quieren ser en el futuro --manifiesta--. Tienen una pasión: Albert (11 años) quiere ser boxeador desde que tenía cinco años, Deegii (11 años) vio cuando era muy pequeña un programa de contorsionismo y decidió que quería dedicarse a ello. Los dos decidieron desde muy jóvenes lo que querían hacer en la vida y se han sacrificado mucho para ello."
Junto con ellos, una adolescente india, Nidhi (15 años) quiere ser ingeniera para sacar a su familia de la pobreza y Tom, un joven ugandés de 19 años, lleva dos años estudiando para conseguir un empleo como guarda forestal y poder estudiar a los chimpancés, para lo que sus padres han tenido que hacer un gran sacrificio.
LA PRUEBA
Durante la película-documental, todos ellos se preparan para afrontar una prueba que determinará si todos sus esfuerzos les llevan al éxito o si no conseguirán lo que se habían propuesto. En el caso de Albert, un campeonato para acceder a la 'Academia de Estudios del Deporte' de Cuba; Deegii, una audición para entrar en la escuela de uno de los mejores circos del mundo; Tom, el examen nacional de acceso a la profesión de guardabosques; y Nidhi, un examen al que se presentan 10.000 personas y en el que los 30 primeros obtendrán una plaza gratuita para prepararse para ir a la universidad.
"El caso de Tom en Uganda es diferente --ha indicado el director--. Me gusta su historia porque este joven no quería ser una estrella, solo quería un trabajo. Quería tener una historia sencilla como esta. Sus padres estaban sacrificándose mucho para pagar sus dos o tres años de estudio y, si suspendía, hubiera sido un desastre para sus padres. Para este chico, Tom, era imposible volver a casa y decirle a sus padres: 'he suspendido'. Era imposible."
Durante la película, todos ellos se preparan a conciencia y realizan "muchos sacrificios" para conseguir lo que se han propuesto. "Están bajo una gran presión", reconoce Plisson.
GRABADO SIN GUIÓN
En este sentido, ha recordado que nadie de quien aparecen en la película son actores y que la película no tenía guión. "Es la vida real de los niños --ha señalado--. Esos niños, cuando grabábamos los exámenes eran sus exámenes, no era dos días antes o cuatro después. Eso lo convierte en algo fuerte".
Igualmente, en el momento de conocer los resultados de su "gran día" ni el equipo de grabación ni la familia ni los propios niños sabían qué iba a ocurrir. "Lo descubrimos con ellos", ha indicado.
De hecho, ha explicado que una de las mayores dificultades para realizar la película ha sido hacerlo todo de tal modo que el equipo de grabación (cuatro personas) interfiriera lo mínimo posible en la vida de los niños y sus familias. "Hubiera sido un desastre que hubieran fracasado por nuestra culpa. A veces teníamos dificultades para tener cierta distancia mientras grabábamos", ha explicado.
HÉROES POR SU PASIÓN
Plisson ha asegurado que cuando ha llevado la película a colegios, los niños de Francia ven a los protagonistas como "héroes". "Todos estos niños tienen un montón de presión encima y luchan y son adultos desde muy pequeños --ha puesto de relieve--. Cuando ves a Nidhi ves que con 15 años es ya una adulta. Mi hija tiene 15 años y cuando le veo, no es así, no tiene un plan de futuro como ese. Los niños en Francia no viven en el mismo mundo, no se proyectan hacia el futuro a largo plazo en comparación con estos chicos".
Al ser preguntado por la falta de "pasión" de los niños en Europa, se muestra convencido de que es así. "Creo que los niños necesitan más pasión, necesitan invertir más en sí mismos, en sus sueños --ha manifestado--. A veces se rinden demasiado rápido. Cuando ves a este chico boxeador en Cuba, que es un buen chico, cuando los demás niños le ven triunfar, es una lección para los demás".
La película cuenta con la colaboración de Obra Social La Caixa, de Save The Children y de UNESCO y se emitirá en 70 salas de cine en España a partir de la semana que viene. Además, con el apoyo de estas organizaciones, la película servirá también para impulsar un proyecto educativo para niños de entre 12 y 16 años en colegios españoles con el fin de animarles a debatir sobre los valores de la perseverancia, el esfuerzo y la autosuperación.