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Regate y gol al paralelo 38: las dos Coreas quieren jugar

Sale en la tele, tapiza muchas paredes, es una estrella. Park Ji-sung es el ídolo de Corea del Sur. El jugador, de 29, es el único surcoreano que ha alzado la Champions con su equipo, el Manchester United. Ha alcanzado el éxito pero ahora se enfrenta a su reto más complicado: que las dos Coreas se miren sin rencor
Su carrera empezó en la Universidad Myongji pero Japón fue su trampolín a Europa. El PSV Eindoven lo fichó del Kyoto Purple Sanga y, desde Holanda, dio el salto a la Premier. Sin embargo, el objetivo de Park es mucho más ambicioso ahora: pretende limar asperezas con sus vecinos del norte, regatear al paralelo 38 y acercar al régimen comunista norcoreano con el capitalista del sur.
Park jugará su tercer Mundial, aunque la cita de Sudáfrica será diferente. En junio, su equipo derrotó a Irán, un resultado que facilitaba la clasificación del país conlindante. Los norcoreanos, sólo tenían que empatar contra Arabia Saudí: la República Democrática Popular de Corea tocaba el cielo por segunda vez en su historia.
El poder del fútbol
En 1969, Honduras y El Salvador iniciaron una breve guerra que se cobró dos millares de muertos. ¿La razón? Veintidós hombres en pantalón corto persiguiendo una pelota. Y es que el balompie tiene poder.Park lo sabe y se ha empeñado en acercar lo que está lejos, máxime en un contexto en el que ambos países han iniciado una escalada bélica tras el hundimiento del buque Cheonan por parte de un submarino norcoreano. El Mar Amarillo se tragó a 46 marineros.
En plena guerra propagandística, Park ha dado un paso adelante. "Veré los partidos de Corea del Norte. Las dos Coreas hablan la misma lengua y son la misma nación. Es la primera vez que los dos equipos jugarán un Mundial. Me apetece ver cómo se enfrentan con los mejores equipos del mundo", declaró el centrocampista a The Guardian.
"Todo el mundo espera que Corea del Norte no pase a la segunda fase pero pienso que puede dar alegrías a sus aficionados. Creo que no van a perder los tres partidos. Quizá pueden sacar uno o más puntos y luchar por pasar ronda", desea Park. Esta estrella surcoreana lo tiene claro: "El fútbol quizá puede acercar" a ambos gobiernos, "puede cambiar el mundo". "Espero que el fútbol haga algo por" la Península Coreana, zanja.