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Ruta por el Born de Barcelona

Museo Picasso en Barcelona. Foto: Informativos Telecincotelecinco.es
Pues comenzamos nuestro itinerario en la calle Montcada, conocida por ser uno de los núcleos de arquitectura civil más importantes de la ciudad. Su trazado, antiguamente, empezaba en la capilla románica de Marcús (s.XII), hasta la plaza del Born, pero en 1853 fue dividida en dos tramos abriendo así la calle Princesa. 
Debe su nombre a una importante familia de Barcelona, los Montcada, que en siglo XII recibieron los terrenos sobre los que se construyó, según parece, por el apoyo dado por Guillem Ramón de Montcada al rey Ramón Berenguer IV en la conquista de Mallorca.
La vía de palacios góticos conoció su máximo esplendor en los siglos XV y XVI. En 1947 la calle fue declarada Conjunto Monumental Histórico Artístico. Durante el siglo XIX y XX la calle experimentó una profunda decadencia debido a que la aristocracia fue asentándose en otros barrios de la ciudad.
Visita al museo Picasso
Es en esta vía donde está situado, desde hace casi medio siglo, el Museo Picasso. Desde el 11 de junio y hasta el próximo 27 de septiembre, el recinto albergará la primera exposición antológica del artista Kees Van Dongen (Rotterdam, 1877- Mónaco, 1968) en España. 
Aquí podemos ver cerca de 100 obras de Van Dongen y también un reducido número de pinturas de Picasso, testimonio de la relación entre ambos artistas y de la importante aportación que hizo a la corriente del fauvismo. El horario de apertura es de 10 a 20h y la entrada es gratuita. 
Una parada para tapear
Justo detrás del museo está el mítico Bar Xampanyet (c/Montcada, 22). Inaugurado en 1929, este establecimiento se ha convertido en una parada indispensable del Born. Sus especialidades giran alrededor de las anchoas, el queso y el jamón ibérico, pero lo típico es pedir unas tapas de anchoas acompañadas de su mítico xampanyet, vino blanco espumoso (2 euros por persona).
El bar es muy concurrido todo el día y se convierte en un lugar ideal donde tomar la primera copa de la noche. Sus azulejos azules y los viejos carteles lo han convertido en una auténtica leyenda. Si entras en este restaurante pídete su especialidad más reputada, las anchoas con salsa de la casa.  
El Born: el barrio más chic
A tan sólo unos pasos de distancia del museo está uno de los barrios más antiguos y con más encanto de la ciudad: el Born (en la imagen inferior). Su laberinto de callejones están llenos de bares de tapas y cócteles modernos, restaurantes iluminados por velas y boutiques de moda de los diseñadores más exclusivos.
La impresionante Iglesia de Santa María del Mar domina una acogedora plaza en la cual se encuentra bares de tapas y vino. El templo, uno de los más queridos de la ciudad, fue construido en un tiempo récord (se hizo en sólo 55 años). En ella si inspiró Ildefonso Falcones para escribir su best seller 'La Catedral del Mar'.
Detrás de la iglesia se extiende la calle principal de la zona, el Paseo del Born, rodeado de multitud de bares y restaurante que ofrecen una amplia oferta de cocinas internacionales. Si eres de los que les cuesta arriesgarse, te recomendamos un pequeño local italiano donde ofrecen porciones de pizza a 1,70 euros. Se llama 'La Pizza del Born' (Passeig del Born, 22), y sirven pizzas bastante originales (distintos tipos de masa, quesos, cebolla...). También hay empanadas argentinas. El establecimiento es muy pequeño, por lo que es probable que acabéis comiendo de pié. Por eso, te recomendamos que te cojas una porción para llevar y que la disfrutes en los bancos que hay en los laterales del paseo.
Eso sí, no te puedes ir del Born sin visitar su mercado. A unas cuantas calles del paseo encontraremos uno de los recintos más emblemáticos de la ciudad. Construido en 1876 basándose en un proyecto de Josep Fontserè i Mestre, el edificio es un ejemplo de arquitectura del hierro, un movimiento dentro del corriente artístico modernista. En febrero del 2002, mientras se realizaban unas obras para instalar la Biblioteca Provincial de Barcelona en interior el edificio, aparecieron restos arqueológicos de la ciudad medieval. Actualmente estas obras aún no han terminado, pero aún así, el atractivo turístico del recinto sigue siendo el mismo.