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Visita a la ciudad de los amantes de Verona

Basta con poner un en la Porta Nuova deVerona, la puerta que da acceso a la ciudad, para saber a dónde se dirigen todos los turistas.

Entre murmullos, no deja de oírse la misma pregunta: "¿Está cerca la casa de Julieta?". Los lugareños sonríen una y otra vez y señalan en la misma dirección: todo recto.

Aunque antes de llegar hasta allí hay que atravesar la conocida Piazza Bra, donde los visitantes pueden adquirir todo tipo de artículos relacionados con la truncada historia de amor.

De hecho, en uno de los brazos que salen de la plaza, en la calle Via Cappello, existe una tienda llamada 'Romeo y Giulietta', donde seguro os podéis imaginar qué hay en su interior.
O casi no, cualquier cosa que se os pueda pasar por la cabeza lleva un par de corazones entrelazados y los nombres de los amantes desdichados... quizá un tanto excesivo, pero resulta irresistible entrar a echar un vistazo.
La casa de Julieta

De vuelta al siglo XVI, tras atravesar la Via Mazzini, se encuentra la casa de Julieta, con su famoso balcón. Aún queda cierto aire de la obra de teatro entre esas paredes rosadas, pero todo desaparece cuando ves que lo han usado como una fuente lucrativa más y que cualquiera puede asomarse desde aquel lugar por unos euros.

Los más melancólicos, vuelven sobre sus pasos pasando por la Via Pallone para contemplar la tumba de Julieta. De nuevo, la historia se hace real. Allí apenas hay murmullos, todo el mundo observa en silencio y recuerda los versos que leyó en la escuela.

Por lo demás, la ciudad de Verona es muy parecida a cualquier otra. Ha sufrido una gran transformación y la modernidad se ha asentado al pie de sus calles con grandes tiendas de las últimas marcas.

Aunque merece la pena visitarla, por sus museos, sus iglesias, sus plazas, su anfiteatro (El Arena) y sus castillos. Aunque, no hay duda de lo que viene buscando todo forastero y, aunque sólo sea en una pequeña proporción, lo encuentra.