Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Vivir sin letras

Leer una factura, realizar un trámite o viajar en autobús supone todo un esfuerzo para aquellos que no saben leer ni escribir. De momento, en España hay cerca de un millón de analfabetos mayores de 16 años. Dos tercios son mujeres. La mayoría pertenece a una generación en la que asistir al colegio era casi un lujo.
Luisa e Inés tienen 72 y 62 años. Nunca han ido a la escuela. Las acompañamos a realizar una serie de actividades cotidianas para comprobar cómo se desenvuelven. Cada vez que Luisa recibe una carta recurre a su vecina para que se la lea. Siempre se ha apoyado en su marido. Ahora, viuda desde hace 11 meses y sin hijos se las apaña como puede para moverse con soltura.
Inés acude al ayuntamiento de Leganés (Madrid) a empadronarse. Para ello, se ve obligada a rellenar una serie de solicitudes. No sabe escribir, así que opta por pedir ayuda. Confiesa que le avergüenza reconocer que no sabe pero no le queda otra opción. A la hora de viajar en metro o autobús utiliza pequeñas estrategias como contar las paradas con los dedos de la mano.
Sin embargo, igual que ellas, cientos de mujeres acuden a clases de alfabetización para gozar de la libertad que da el aprendizaje.