Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Si hay antecedentes familiares con melanoma, es recomendable acudir al dermatólogo una vez al año

Las personas que suelen estar de manera intensa y frecuente bajo los rayos UV, junto a aquellas con antecedentes familiares de melanoma, quienes ya lo hayan padecido anteriormente y las que tengan problemas inmunitarios, están en mayor riesgo de desarrollar esta clase de tumores y, por tanto, "se recomienda realizar exámenes de la piel una vez al año por parte de un especialista y vigilarse los lunares y manchas a lo largo del año", explica el doctor Pedro Aramburo, jefe del Servicio de Oncología Médica del Instituto de Técnicas Avanzadas contra el Cáncer (iTAcC).
Con motivo del Día Mundial del Melanoma, este especialista subraya que el melanoma puede desarrollarse también en zonas no expuestas a la radiación solar y en uno o más lunares al mismo tiempo, por lo que se deben evaluar todas las zonas del cuerpo. No obstante, dos terceras partes de los melanomas se producen por la exposición al sol, por lo que una de las principales recomendaciones para prevenirlo es protegerse de los rayos solares.
Otro de los consejos es la autoexploración se debe hacer en una habitación bien iluminada; frente a un espejo de cuerpo entero o con uno de mano para las zonas de difícil visibilidad. Asimismo, recuerda que hay que conocer bien cómo son y dónde están los lunares, las pecas y las manchas que se tiene por todo el cuerpo para detectar posibles cambios o nuevas apariciones.
También hay que analizar todas las partes del cuerpo, incluidas las palmas de las manos, las plantas de los pies, las orejas, las uñas y el cuero cabelludo; y acudir al médico ante la presencia de lnares nuevos, cambios en la forma (asimétricos o con bordes irregulares), el color (no uniforme, con sombras o muy oscuro) o el tamaño (más de 6 milímetros) de los lunares existentes.
El doctor Aramburo recomienda también la realización de un Mapeo Corporal Digital, sobre todo en el caso de personas con mayor riesgo de melanoma. Se trata de una prueba en la que se toman fotografías digitalizadas de amplias áreas de la piel para detectar cambios en lunares, pecas o manchas y evaluar automáticamente las lesiones cutáneas. En caso de descubrir alteraciones, se puede recurrir a su extirpación para un análisis de la anomalía.
Cuando se diagnostica un melanoma, el tratamiento a seguir dependerá de su ubicación, las condiciones clínicas del paciente y sus deseos. Desde iTAcC, se apuesta por la realización de un tratamiento personalizado después de que un comité multidisciplinario valore individualmente cada caso con el fin de conseguir una mayor tasa de éxito.