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El asesino del niño de la balsa magnifica su discapacidad para evitar la condena de 20 años

Su discapacidad para leer o escribir  no le impidió  planificar la muerte de Alejandro, es lo que dice la fiscalía. Pero Antonio no se ha sometido al interrogatorio de las acusaciones, sólo ha aceptado las preguntas pactadas de su abogado. Magnificando su discapacidad ha explicado que el pequeño se cayó en la balsa y le dio miedo caerse detrás. Cuando le vio chapotear fue a por el móvil para avisar a la policía. Una declaración sin sentido en la que ha intentado esconder las mentiras tras un miedo insuperable. También por miedo asegura que mintió para ocultar que lo había llevado a esa balsa prohibida, peligrosa y alejada de su casa. Pero sigue sin explicar por qué lo llevó allí y no a un parque cercano cuando lo sacó de la guardería. La fiscalía tiene claro que  lo hizo porque le estorbaba; lo llevó hasta la balsa en medio de la nada, lo empujó, y dejó que se hundiera sin hacer nada mientras el pequeño de 3 años intentaba flotar.  Antes había propuesto al padre del niño que se ocupara de él para siempre. Le ofreció ser su testigo para que ganara la custodia de Alejandro, un plan que se ha atrevido a justificar porque su pareja dice “era mala madre”.