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El cambio de hora se notará más al estar acompañado por el síndrome postvacacional

Un año más, en la noche del sábado al domingo perdimos una hora al retrasar el reloj. El ajuste al horario de verano tiene tanto detractores como defensores. A algunos les gusta el cambio ya que permite que haya luz hasta más tarde, otros no ven sus beneficios, aunque en lo que todos están de acuerdo es en que se tarda en adaptarse al nuevo ritmo. Según los expertos esta aclimatación no debería de durar más de dos o tres días y sus efectos son más psicológicos que físicos.