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Activistas piden "justicia" para las rusas Pussy Riot ante la Sagrada Familia

Una quincena de activistas convocados por la plataforma internacional Speak Up han pedido "justicia" este viernes ante la Sagrada Familia de Barcelona por las tres rusas componentes del grupo de rock Pussy Riot, declaradas culpables de actuar con "vandalismo motivado por odio religioso" en un concierto espontáneo contra el líder ruso, Vladimir Putin, en la catedral ortodoxa de Cristo el Salvador en Moscú.
Ante centenares de turistas animados y sorprendidos por la protesta, una quincena de personas ataviadas con medias en el rostro y disfrazadas con minifaldas, al estilo Pussy Riot, se han citado ante la basílica barcelonesa, en un acto celebrado en una cincuentena de ciudades de todo el mundo.
Además de bailar y cantar temas de la formación rusa, los convocantes han emulado gestos religiosos, siendo fotografiados por numerosos turistas curiosos y con adhesiones de algunos compatriotas que visitaban en aquel momento la Sagrada Familia.
La protesta ha consistido en dar una vuelta alrededor de la Sagrada Familia, con pancartas como 'Libertad de expresión' y 'No pasarán', y con abucheos y gritos como 'Sin justicia no hay paz'.
Una de las participantes en la convocatoria, Ana Ruiz, ha criticado en declaraciones a Europa Press que Rusia está impregnada por el neoliberalismo de Putin, gracias a quien un 70% del poder político "es de la KGB".
De hecho, uno de los convocantes, habitualmente residente en Londres, Andrey Sidelnikov, ha explicado a Europa Press que no le estaba permitido salir y entrar de su país al pertenecer al Partido Liberal, una formación "demócrata y minoritaria".
"No tenemos democracia", ha dicho Sidelnikov con un ramo de claveles en la mano, y ha pedido ayuda a todos los países para generar una corriente internacional contra el dirigente.
Serguei Yenia ha explicado que su amigo, homosexual, no puede vivir en Rusia, y ha calificado de "estúpido" al dirigente ruso, por no entender la protesta de las Pussy Riot y acusarlas de satánicas, cuando sólo son feministas, ha dicho.
Precisamente, la plataforma ha querido matizar que su concentración es contra los poderes económicos y políticos rusos, que les privan de una vida digna, y no contra las creencias de cada persona.