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Albaro Arizaleta, El Columpio Asesino: "El rock debe conseguir incomodar"

El pasado mes de julio los componentes de El Columpio Asesino se retiraron en un pequeño pueblo de la montaña prepinenaica navarra, Bigüezal, y alquilaron una casa sin cobertura ni internet, donde convivieron durante tres meses.
En medio de aquel entorno "tan bello y ermitaño", los hermanos Arizaleta, Albaro y Raúl, Iñigo Sola, Cristina Martínez y Daniel Ulecia montaron un estudio "improvisado" y dieron forma a 'Ballenas muertas en San Sebastián', su disco más "radical" que se publica el próximo lunes, según ha indicado Albaro Arizaleta en una entrevista concedida a Europa Press.
Este es su quinto trabajo y lejos de sosegarse vuelven con una fuerza y energía que surge como efecto rebote de la "carcoma" que ven el las cosas hoy en día. Por ello, hablan del "fin de una épica, de unos valores y un tiempo también de la decadencia personal".
El sonido en esta ocasión es "más crudo, afilado y violento" que en anteriores discos, algo que contrasta con lo que se escucha actualmente por la radio, según indica. "Todo suena muy amable, pero nosotros queríamos hacer un disco que reflejara el desasosiego que hay fuera", explica.
A su juicio, "el rock a veces debe conseguir incomodar" y de alguna forma esa es su misión con 'Ballenas muertas en San Sebastián'. "Se nota que una cosa es la palabra y otra es la música, cada uno tiene su forma de denuncia", señala.
En este sentido, lamenta que últimamente se compone para los festivales y se está "perdiendo" también el "lado agresivo o incómodo de la música". "No sé si hemos pretendido incomodar o no, pero es lo que hemos buscado, llamar la atención, y recoger la tensión y crispación de la calle", apunta.
Albaro Arizaleta matiza que no le parece mal hacer "música para bailar", pero "tal y como están las cosas" cree que "también tiene que haber mas propuestas". "Es como si estuviera girando el mismo plato continuamente. Se arriesga poco en el indie", critica.
SONIDO VIOLENTO Y DISTORSIÓN
"Sonidos violentos, cajas exageradas y distorsiones" es la nueva apuesta que presenta la banda navarra, un paso más que sube un grado la tensión, aunque el cantante de El Columpio Asesino está convencido de que mantienen una manera "ecléctica" de hacer música y "la libertad de hacer estilos con alegría".
"No tenemos prejuicios, esa libertad a la hora de componer es lo que mantenemos. El estilo ha ido evolucionando y en este último disco hemos radicalizado unas propuestas más concentradas, pero lo que mantenemos es el espíritu", indica.
No tienen claro a qué "escena" pertenecen o si han pertenecido a alguna en un momento de su trayectoria, pero sí notan que hay muchos "grupos emergentes nuevos". Sin embargo, nota que aún no ha habido un relevo generacional en la "media" del público. "Hay mucho barrigón. No sé si el rock está perdiendo el punch, pero cada vez hay menos gente", señala.