Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Ana Puértolas novela los últimos años del Franquismo desde el movimiento universitario

"No tengo ideas acabadas, una de las cosas que aprendí es a dudar", dice la autora
La periodista y escritora Ana Puértolas recuerda los últimos años de la dictadura franquista que vivió dentro del movimiento universitario en la Federación Universitaria Democrática Española (Fude) y en años posteriores, en la novela 'El grupo. 1964-1974' (Anagrama).
La novela arranca en el Madrid de 1964, con relatos de esfuerzo, generosidad y arrojo, también de miedos y vacilaciones; fragmentos de vida que la autora acompaña de unos apéndices con documentación que permitirán al lector sumergirse de lleno en los últimos años de la dictadura franquista.
Además de dar cuenta de las batallas libradas durante una época dura, sino que hurga en las dudas, los conflictos y las perplejidades de unos muchachos entregados a una lucha arriesgada, forzados a la clandestinidad y abanderados de una ideología que va mostrando, en mayor o menor medida, su rostro más sombrío.
De hecho, Puértolas asume que todos ejercían en cierto modo sectarismo en un mundo en el que el fascismo imponía sus leyes: "Conseguir la libertad de pensamiento de los demás no ha costado un esfuerzo a todos".
LAS GRANDES FRASES "NO SIRVEN"
De esa época, inscrita en el Madrid de aquellos años, se queda con que las grandes frases no sirven, además de que aquello "abrió la cabeza a mucha gente que se atrevió a abrir la cabeza", aunque de todo aquello se ha quedado con la duda.
"Nos creíamos el papel que leíamos, la información que teníamos era mala. Nos agarrábamos a las palabras, la verdad es que teníamos muchos medios para contrastar", ha dicho la autora, que ha incidido en que una educación católica les hacía tener convicciones.
Puértolas ha asegurado tener muchos sentimientos contradictorios: "No tengo ideas acabadas, una de las cosas que aprendí es a dudar. Después de tantas convicciones he aprendido a convivir con la duda y la falta de certezas".
ORGANIZACIÓN CLANDESTINA
Una gran parte está centrada en el Fude, organización clandestina, para poner sobre la mesa su lucha por la libertad, su humildad y modestia y sus objetivos de conseguir la autonomía, además de una lucha por un cambio de costumbres.
"En Filosofía y Letras los jefes eran del partido comunista. Fueron los grandes líderes del movimiento secesionista chino", ha explicado Puértolas, que relata como su grupo se convirtió en propagandistas de aquello.
También repasa en la novela cómo a diario había movimientos a favor del pueblo vietnamita, enmarcado en un momento de pacifismo que censuraba los atentados de ETA considerándolos un "error político".
"Ese movimiento solamente pudo surgir dadas las circunstancias", ha dicho Puértolas sobre ese movimiento hijo de su tiempo, en una época que se prestaba a ello y que ahora es absurdo no defenderlo y matarlo sin más, ya que hay que ponerlo en su contexto.
Para la autora, la mayoría de la gente lo hizo con buena voluntad, no se mató a nadie y las manos estaban de lo más limpias: "Que hicimos tonterías y nos arriesgamos, sí, pero no me arrepiento de los que hice".
Puértolas se licenció en Filosofía y Letras en la Universidad Complutense de Madrid después de estudiar el bachillerato en Zaragoza, su vida profesional ha transcurrido entre el periodismo, la edición y los viajes, ya que sido directora de la revista 'Viajar', encargada de la sección de viajes de 'El País', asesora editorial de la revista 'Altaïr' y directora editorial de 'National Geographic', 'Historia NG' y 'Viajes NG'.