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Barceló representará a España en la próxima Bienal de Venecia

El pintor Miquel Barceló, quien representará a España en la Bienal de Venecia. EFE/Archivotelecinco.es
El pintor mallorquín Miquel Barceló representará a España en la 53 edición de la Bienal de Venecia, que se celebrará del 7 de junio al 22 de noviembre próximos en la ciudad de los canales.
Barceló, que reside actualmente entre Mallorca, París y Mali, fue reconocido con el Premio Nacional de Artes Plásticas en 1986 y con el Príncipe de Asturias de las Artes en 2003.
Hoy es uno de los máximos exponentes del arte español contemporáneo y con una mayor repercusión internacional, como prueba su reciente trabajo en la cúpula de la sede de la ONU en Ginebra.
La muestra que se exhibirá en Venecia, cuyo comisario es Enrique Juncosa, actual director del Museo Irlandés de Arte Moderno de Dublín (IMMA), reúne pinturas de gran formato y de reciente creación, junto a otras anteriores, hasta conformar una revisión de la obra de Barceló desde el año 2000.
Bajo el título "Miquel Barceló", la exposición del Pabellón Español en la Bienal de Venecia gira en torno a las temáticas abordadas ya por este artista de 52 años. Temas como la espuma de las olas del mar, los paisajes africanos o los primates.
La muestra servirá también para descubrir una serie de obras del artista y escritor Francois Augierás (1925-1971) quien plasma, en representaciones de pequeño formato, una serie con temáticas costumbristas africanas.
La Bienal de Venecia, con más de cien años cumplidos, es uno de los eventos artísticos de mayor prestigio internacional en el mundo del arte contemporáneo y ha contado desde el primer año de su celebración con la presencia constante de España, que ha apostado siempre por la proyección de los artistas españoles en el exterior.
Así sucedió con Miquel Barceló, quien se dio a conocer en otra Bienal, la de Sao Paulo de 1981, y en la Documenta de Kassel de 1982, hasta llegar a ser un artista cuya obra se exhibe en los museos y salas más relevantes del mundo.
Como ejemplo, el centro Pompidou de París le dedicó en 1996 una amplia retrospectiva y en 2004 se convirtió en el primer artista contemporáneo vivo que expuso en el Museo del Louvre, con la muestra de las acuarelas creadas para ilustrar "La Divina Comedia".