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Carmena echaría a la hoguera del Entierro de la Sardina las malas artes, el sectarismo, la burocracia o la contaminación

El Carnaval sitúa "en esa frontera peligrosa de hacer todo lo posible para expresar alegría, bullicio, la sátira"
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, echaría a la hoguera del Entierro de la Sardina "las malas artes, el sectarismo, la intransigencia, la burocracia, la capacidad de no entenderse unos y otros, la desigualdad social y la contaminación".
Carmena, ataviada con la chistera y la capa de la cofradía, ha recibido la 'sardina de plata' de mano de los cofrades en la Plaza de la Panadería, quienes le han nombrado cofrade mayor. Lo ha hecho acompañada por las portavoces de PP y PSOE en el Ayuntamiento, Esperanza Aguirre y Purificación Causapié.
La alcaldesa ha defendido que tradiciones como el Entierro de la Sardina son una "joya" que hay que preservar porque "Madrid debe ser una caja de sorpresas". De hecho, la primera edil ha apostado por llevar los entierros de la sardina "a todos los barrios".
También ha tenido palabras de homenaje para el alcalde Enrique Tierno Galván, que recuperó esta tradición cuando su hija era adolescente. "Fue una generación nueva, que llegaba a la adolescencia y recogía la gran fuerza de Madrid y su sorpresa".
Manuela Carmena ha definido el carnaval como "una mezcla a todos". "Nos mete a todos en el disfraz, en un rato no somos lo que somos sino otra cosa, a lo mejor lo que desearíamos ser o lo que no. Nos disfraza a todos y no nos distingue ni por ideas ni por situación social", ha señalado.
"El carnaval nos hace diferentes e iguales, hay que luchar por el carnaval, el escenario donde se desarrolla la gracia, el jolgorio, y por qué no, el desenfreno. No tendría gracia el carnaval si no estuviéramos siempre entrando y saliendo en esa frontera peligrosa de hacer todo lo posible para expresar nuestra alegría, bullicio, la sátira", ha remachado.