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Cultura atribuye la compra de dos cuadros de Koonig y Pollock por casi 450 millones de euros a la "pura especulación"

España es el país con más patrimonio sumergido del mundo
El director general de Artes y Bienes Culturales y de Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, Miguel Ángel Recio, ha valorado la compra por 449,5 millones de euros de dos cuadros de Willem Koonig y Jackson Pollock como una demostración de "pura especulación" en un "mercado absolutamente ficticio".
El responsable de la compra es el multimillonario coleccionista de arte Ken Griffin, gestor del fondo de inversión Citadel, y la operación tuvo lugar el pasado otoño, aunque se ha dado a conocer esta semana.
Durante su intervención en una mesa redonda sobre la relación entre el arte y el lujo organizada este viernes 19 de febrero por el Instituto de Empresa, Recio ha subrayado que el elevado importe de la compra, que ha supuesto un récord en el mercado del arte contemporáneo, no responde a "una valoración económica concreta".
"Jugamos en un mercado absolutamente ficticio que no está en función de una calidad. ¿El cuadro de Pollock puede valer esa cantidad? Es pura especulación", ha manifestado.
Según ha indicado, esa falta de "correspondencia con la realidad" en las valoraciones económicas de los cuadros ocurre especialmente con las obras de arte moderno, porque las obras antiguas constituyen un mercado cerrado a nuevos productos.
"En el mundo del arte clásico no sucede esto. En primer lugar porque todo está ya muy tasado y, en segundo lugar, porque las ofertas van en función de los museos, en tercer lugar, en la pintura del XVIII es difícil que mañana aparezca una gran producción de una época antigua, mientras que de la proyección futura de un artista no sabemos nada", ha explicado.
De hecho, ha indicado que en el caso del arte contemporáneo "se están perdiendo las referencias" del mercado y ya "no se sabe lo que se espera mañana ni si lo que se compra hoy va a doblarse o, al contrario, va a devaluarse completamente".
En este sentido, el exdirector del Museo de Artes Decorativas Alberto Bartolomé ha explicado que en ocasiones determinadas compras de arte contemporáneo se realizan por causas que nada tienen que ver con el cuadro en sí, como por ejemplo, para revalorizar una colección determinada.
"La primera sorpresa en el mundo del arte fueron los girasoles de Van Gogh, luego se vio que lo que había detrás eran compañías de seguro y cosas así --ha señalado--. Es un mundo tan oscuro que nunca se sabe. No se puede decir cuál es la causa de la revalorización o si se va a devaluar de golpe o revalorizar aún más".
LOS ESPAÑOLES NO CONOCEN SU PATRIMONIO
Por otra parte, el director general de Bellas Artes se ha referido también al patrimonio cultural nacional como un valor para toda la sociedad y ha lamentado que los españoles "no conocen su patrimonio" en buena medida, pese a que constituye una gran "fuente de inspiración" para la creatividad.
"Quien posee más patrimonio posee más identidad y por lo tanto es más rico --ha indicado--. España tiene una capacidad de creación muy por encima de lo normal pero esta capacidad no se apoya en una potencia económica e industrial como ocurre en países como EE.UU. sino por todo el arte que ya tiene detrás".
Precisamente, el presidente de honor de la Fundación Loewe, que ha participado en el coloquio, ha puesto de relieve el valor de la cultura, el arte y la moda como "testimonios de un determinado momento de la historia".
EL RETO DE LA CONSERVACIÓN
Aún así, el director general de Bellas Artes ha advertido de que, además de "una riqueza" el ingente patrimonio artístico y cultural de España supone también un "reto" de cara a la conservación.
"Los conservadores estamos encantados, evidentemente, porque ahora todo el mundo quiere ir al Prado y a los palacios reales, pero también estamos muy preocupados porque eso es un problema de cara a la conservación --ha señalado--. En Altamira hay un debate muy interesante sobre si la preservación del patrimonio para generaciones futuras supone que la generación presente ni siquiera lo puede ver".
De hecho, ha indicado que España "es el país con más patrimonio subacuático, sumergido, en el mundo entero". "Hay enormes cantidades de patrimonio expresamente sumergidos y no solamente debajo del agua. Hay proyectos arqueológicos en los que se han descubiertos unas ruinas que, por dificultades técnicas, se han vuelto a cubrir de arena y se ha decidido esperar a que vengan tiempos mejores porque todavía no hay tecnología que permita la recuperación de esas ruinas".
GALEÓN SAN JOSÉ
El director general de Bellas Artes se ha referido también al caso del galeón San José descubierto en aguas colombianas como un ejemplo del valor de la cultura y el patrimonio histórico ya no solamente por su valor económico y de identidad sino incluso "como moneda de cambio en política internacional".
"Nada menos que el presidente de la República colombiana ha salido a anunciar cómo cuida su patrimonio frente a otro país. Anunció el pasado mes de diciembre que había encontrado el galeón San José de bandera española en aguas colombianas", ha recordado.
Para Recio, la actitud de Colombia "ha planteado un conflicto internacional" con el objetivo de discutir "los posibles tesoros que hay dentro del barco entre los que se sabe que tiene que haber oro y muchas esmeraldas" y, por otra parte, "una demostración frente a España de la soberanía de Colombia en sus propias aguas".