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Don DeLillo: "La Gran Novela Americana es una invención europea"

El escritor Don DeLillo (Nueva York, 1936), aclamado escritor norteamericano del siglo XX y XXI y responsable de las obras 'Ruido de fondo' (1985), 'Libra' (1988) y 'Submundo' (1997), no cree en el tópico de la Gran Novela Americana: "Es una invención europea".
"La gente habla de este tema, pero yo creo que se refieren a la época de Hemingway, Faulkner, Steinbeck... ya no existe esa época", ha declarado el autor, que en cambio sí cree "posible" que se comience a hablar de la "Gran Película Americana, el Gran Cine Americano", que por otro lado considera que en la actualidad "está experimentando un declive".
Así lo ha afirmado este viernes 10 de junio a un pequeño grupo de periodistas en Madrid. El escritor, que reúne los más prestigiosos premios de la literatura como el National Book Award, el International Fiction Prize o la Medalla Howells, entre otros, se encuentra estos días de gira por España para promocionar su último trabajo literario: 'Cero K' (Seix Barral).
En esta novela, DeLillo recupera algunos de los temas que ya retrató en anteriores trabajos como la tecnología, el terrorismo, el arte o la identidad. El protagonista de 'Cero K' es Jeff. Su padre, Ross, es inversor de un centro donde se congelan cuerpos de gente enferma a la espera de que la medicina del futuro pueda curarlos. Entonces, Jeffrey viaja allí para consolar a su padre cuando éste va a despedirse de su esposa, que va a sumarse a este experimento. Pero cuando Ross, en perfecto estado de salud, decide acompañarla, Jeffrey le niega su apoyo y se rebela.
Según ha indicado DeLillo, el tema principal de la novela es "la tecnología criogénica", aunque reconoce que la complejidad de 'Cero K' reside en las relaciones que se establecen entre los personajes del libro. Ha tardado cuatro años en escribirla (según dice, hoy en día escribe "a paso estable", todo lo contrario que en los 70, que lo hacía "rápido"), según comenta.
En referencia a la tecnología criogénica --tema por el que dice no sentir un "especial interés"--, el estadounidense tiene claro que el tema no está tan lejos de cumplirse en la actualidad: "Llegará un estadio en el que esta forma de inmortalidad será posible de una manera física. En retrospectiva, esto parece inevitable debido a los avances tecnológicos". Para el escritor, el avance de las tecnologías también puede ser perjudicial, pues asegura que "la ciencia más brillante también implica problemas futuros", como por ejemplo, el de la sobrepoblación, tema del que también habla en 'Cero K'.
Hijo de inmigrantes italianos, DeLillo recuerda también sus inicios como escritor. "Tuve un golpe de suerte", es lo que señala el veterano autor cuando habla de su primera novela, y confiesa que su idea siempre fue seguir escribiendo aunque no le publicaran sus trabajos. "A medida que me hago más mayor, me voy convirtiendo en ese chico del Bronx, más que nunca", recuerda DeLillo sobre el barrio en el que nació y que ya reflejó en novelas como 'Submundo'. El autor atribuye este "fenómeno", que admite no saber explicar, a que hoy en día ve a personas con las que creció más a menudo. "Me sentía como el experto, un líder mundial en estas calles", recuerda sobre el popular barrio de la ciudad de los rascacielos.
TERRORISMO E INMIGRACIÓN
Asimismo, DeLillo ha reflexionado sobre otros temas como el terrorismo o la inmigración. En este sentido, ha hecho una comparativa entre las amenazas de la sociedad de mediados del siglo XX y el siglo XXI.
"Siempre he creído que si los EEUU y la URSS no llegan a tener grades pedazos de tierra donde poder testear esas armas nucleares, no hubiese existido ese enfrentamiento nuclear entre los dos", explica el neoyorquino, mientras que sobre el terrorismo opina que es "otro tipo de situación" que "puede ocurrir en cualquier lugar y a muchos niveles". "Hemos llegado a un punto en el que los terroristas podrían representar una amenaza muchísimo más grande, incluso nuclear si llegan a tener posesión de los instrumentos adecuados", relata.
Igualmente, volviendo al tema de la tecnología, considera que si los terroristas se hiciesen con el control de ésta, se produciría "un peligro enorme" para el mundo, ya que, en cualquier ciudad occidental, "dos o tres terroristas son capaces de generar una noticia mundial asesinando a un número de personas relativamente pequeño, pero en Siria, Irak y otros lugares, están tomando el control de zonas enteras, y están intentando hacerse con el control de países enteros".
En cuanto a la inmigración, DeLillo, que explica que estuvo en el puerto de Pireo, en Atenas, donde vio "cientos de personas", algunos arrodillados pidiendo ayuda, ha hablado sobre el tema de los refugiados, del que reconoce no tener "ninguna visión de respuesta particular", pero sí conocimiento de que es "un problema enorme" con una solución que él desconoce.
DeLillo, cuya una de sus últimas obras, 'Cósmopolis', fue llevada a la gran pantalla, también dice gustarle el cine, sobre todo el europeo, que descubrió cuando tenía 20 años. Sobre 'Cosmópolis', que dirigió David Croneneberg y protagonizó Robert Pattinson, el escritor afirma que se quedó "impresionado" cuando la vio y que era "muy fiel" a su novela. Pero no piensa lo mismo de las series de televisión, aunque sí acepta que estas han sustituido en la actualidad, en cuanto a calidad, al cine. Como nota, Scott Rudin, productor de 'El show de Truman' o 'No es país para viejos', ha adquirido los derechos de 'Cero K' para hacer una serie de televisión para FX.
DeLillo, ese escritor admirado por otros grandes de la literatura norteamericana como Paul Auster, Thomas Pynchon, David Foster Wallace y Salman Rushdie (para el del Bronx, sus alabanzas son algo "irreal y enormemente satisfactorio"), reconoce que todavía sigue escribiendo a máquina --"es la única manera en la que me siento cómodo"-- y aún contando con 79 años (este año cumplirá 80), dice que no piensa en la muerte. "Cuando pienso en lo viejo que soy, no me lo creo", concluye.