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El FBI publica los intentos del gobierno de EEUU de bloquear el estreno de "Garganta Profunda"

Imagen del cartel de la película "Deep Throat" (Garganta Profunda).telecinco.es
La campaña social, política y judicial emprendida desde diferentes frentes en contra de la película por su "obscenidad" y "ataque contra los valores morales del pueblo americano", llevó a la confiscación del celuloide, al cierre de las salas que la proyectaban e, incluso a la detención y procesamiento de algunos de los participantes en la película, entre ellos el actor Harry Reems, elegido como cabeza de turco después de que alguien hiciera llegar un mensaje a altas instancias en el que se decía que Gerard Damiano y Linda Lovelace, la actriz protagonista, eran "intocables" -tenían que seguir haciendo más películas (de hecho la película estuvo financiada por la Mafia que fue la que se tragó los 600 millones que recaudó la cinta). 
La película ideada por Damiano, peluquero antes que cineasta, a partir de las conversaciones con sus clientas, cuenta el 'calvario' de una mujer que mantiene relaciones sexuales con hombres distintos pero que no logra alcanzar el orgasmo. Todo cambia cuando un médico descubre que su clítoris está en la garganta y que sólo puede satisfacerla el sexo oral.
En el 72 ese argumento llevado al cine era un auténtico reto al que plantó cara la policía federal,  todavía bajo la influencia de Edgar J. Hoover, que luchaba de este modo contra la revolución sexual iniciada en los años sesenta.
Ahora el FBI ha puesto a disposición del público 500 de las casi cinco mil páginas del dossier personal sobre Damiano en respuesta a una petición de la agencia de noticias Associated Press.
Los documentos, aunque con muchas omisiones, cuentan los intentos de secuestrar las copias de la película, los análisis de los negativos en laboratorio, los centenares de interrogatorios de los que no escapó nadie: actores, productores o técnicos.  Están los informes sobre la trama hechos por los agentes del FBI después de haber visto la película y el papel que tuvo el director en la investigación.
El poder referencial del cine
Lo más curioso es que el nombre que más aparece en los documentos es el de Mark Felt, entonces número dos del FBI. Felt ha pasado de hecho a la historia como Garganta Profunda,  pero no por el papel en esta investigación. Fue el sobrenombre con que él mismo se autodenominó cuando se convierte en informador secreto de Bob Woodward, periodista del Whasington Post, en el escándalo del Watergate que acabó con el gobierno de Nixon. Desde entonces, todos los informadores ocultos de cualquier escándalo político son como definición Garganta Profunda.
"Hoy - comenta Mark Weiner, profesor de derecho constitucional en la alla Rutgers University en "Il Corriere de la Sera"- sería impensable que una autoiridad a cualquier nivel de gobierno se implicase en una investigación por oscenidad. La de "Garganta Profunda" es la historia del último grito de las fuerzas que trataron de bloquear la revolución sexual. Desde entonces la pornografía es parte de la normalidad".   LA