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Gaël de Guichen, conservador: "Sería terrible si Altamira se vuelve a cerrar al público"

El conservador Gaël de Guichen, director del equipo científico responsable de un informe sobre las condiciones de conservación de Altamira que fue pieza clave para la reapertura de visitas de la cueva, ha asegurado este lunes que un nuevo cierre al público de este lugar sería "terrible".
Guichen, que ha ofrecido una conferencia en el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE) sobre la conservación preventiva, ha realizado estas afirmaciones un día antes de una nueva reunión del Patronato de Altamira, envuelta en cierta polémica por las declaraciones del consejero de Turismo cántabro, Francisco Martín, sobre la posibilidad de sacar a subasta unas pocas entradas al año.
"No se puede decidir que Altamira sea una cueva cerrada al público y a la que solo puedan acceder especialistas", ha alertado este experto, apuntando a la "importancia única y a la emoción que pueden causar en los visitantes" como uno de los factores clave para tomar esta decisión.
"Toda decisión debe basarse en permitir que el máximo de gente pueda tener un contacto directo con estas pinturas. Nuestra labor no es sólo técnica, sino también social", ha subrayado Guichen. Desde 2014, las visitas a Altamira están permitidas --tras trece años de cierre-- en grupos reducidos de cinco personas a la semana.
LOS CIENTÍFICOS, TAMBIÉN RESPONSABLES
El conservador ha reconocido que la temperatura corporal de las personas supone una variación respecto a la temperatura original de la cueva, pero nada que "suponga una tragedia". De hecho, esa variación supone apenas una diferencia de décimas que se reduce en un breve periodo de tiempo tras la salida de los grupos de visitantes.
"Es evidente que la presencia del hombre supone un impacto físico-químico en la cueva, todas las personas tienen una temperatura corporal de 37ºC y van siempre con zapatos, lo que suponen microorganismos. Pero es igual para todos, los científicos o los periodistas también pueden participar activamente en el deterioro del patrimonio", ha aseverado.
En este sentido, Guichen ha recordado la respuesta que le dio a un periodista cuando le cuestionó el número de veces que él entraba en la cueva para elaborar el informe. "Si yo no necesito entrar, no entro, aunque me gustaría, porque los dos minutos que yo no esté ahí permitirá que luego pueda estar otra gente", ha destacado.
EL CIERRE DEL PRADO
Así, ha puesto como ejemplo el número de visitas que recibe el Museo del Prado y cómo también podrían afectar a los cuadros. "Ayer estaba en el museo y observé un grupo de 40 japoneses agolpados frente a 'Las Meninas'. No creo que el director de Bellas Artes pidiese el cierre al Gobierno por el elevado número de visitantes", ha ironizado.
Según los datos que ha expuesto, las visitas en las cuevas con arte rupestre se han reducido en los últimos años. De las 11.000 que contabilizaba Altamira en el año 2001 se han pasado a 312 en 2015, mientras que en Lascaux han pasado de 1.500 a 0. Las únicas que se mantienen al mismo nivel son las visitas a Chauvet, 60 anuales.
Por ello, Guichen considera "un desafío muy importante" que a través de la 'conservación preventiva' se facilite en los próximos años mantener al menos las visitas. Asimismo, ha concluido mostrándose "seguro" de que en el futuro se encontrarán más cuevas con arte rupestre. "Las que se conocen hasta ahora han sido encontradas con suerte", ha añadido.