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Kirk Douglas mantiene una "energía inconfundible" en su regreso a las tablas

El regreso a los escenarios de Kirk Douglas con "Before I Forget" ("Antes de que me olvide"), un show en clave de comedia sobre su propia vida, no deja lugar a dudas sobre su "actitud y energía inconfundibles", publicó la revista especializada The Hollywood Reporter.
El patriarca de la saga Douglas, de 92 años, "con un encanto irresistible, un agudo sentido del humor y un repertorio de historias y bromas" de su experiencia en el cine, estrenó la obra el pasado viernes, repitió el domingo y ofrecerá dos recitales más esta semana, en el Teatro Kirk Douglas,de Culver City (Los Ángeles).
La publicación relata que el intérprete, en su espectáculo unipersonal, aparece sobre las tablas con la ayuda de una pantalla donde se proyectan varios clips de sus películas y apariciones públicas de su vida, que le proporcionan el resuello necesario entre los monólogos hasta redondear una puesta en escena de 90 minutos.
Douglas sufrió una apoplejía en 1996 que le dejó como secuela un defecto en el habla.
Durante el show, Douglas recuerda experiencias personales junto a otras celebridades de Hollywood, como Lana Turner, Gregory Peck, Fred Astaire, Ava Gardner, Jack Lemmon, Walter Matthaw, John Wayne, Frank Sinatra y Burt Lancaster, detalla la revista.
Además, el actor se plantea reflexiones sobre su vida personal: "¿Fui un buen padre?", se pregunta.
Según The Hollywood Reporter, Douglas concluye el show con algunos signos de fatiga y de dificultad en el habla, pero da una lección de vida sobre sus humildes orígenes, y del proceso que vivió hasta convertirse en un rostro característico de Hollywood desde hace décadas.
Y a lo largo del espectáculo no deja lugar a dudas sobre la razón primaria que le ha llevado a subirse de nuevo a un escenario y protagonizar esta representación: La simple necesidad para un intérprete de actuar.