Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

"Maida Vale", el debut a fuego lento del trío madrileño Magnética

"El proyecto llevaba mucho tiempo cocinándose a fuego lento, pero se podría decir que nace de esa temporada que pasamos en Londres. De repente, empezaron a salir canciones que merecían la pena y tenían mucho sentido", explica a Efe Davile Matellán, voz y guitarra acústica. EFEtelecinco.es
La distancia, en ocasiones tan demoledora, puede ser una herramienta muy útil para ver las cosas desde una nueva perspectiva. Es el caso del grupo madrileño Magnética, cuyos miembros tuvieron que mudarse a Londres para crear su primer álbum de estudio, "Maida Vale".
"El proyecto llevaba mucho tiempo cocinándose a fuego lento, pero se podría decir que nace de esa temporada que pasamos en Londres. De repente, empezaron a salir canciones que merecían la pena y tenían mucho sentido", explica a Efe Davile Matellán, voz y guitarra acústica.
El beneficioso cambio de aires respondía a "la necesidad de dejar atrás una mala época". "Teníamos ganas de volver a empezar, de un cambio de mentalidad que nos permitiera romper con la rutina de Madrid", añade Aksel, vocalista y responsable de la guitarra eléctrica.
Tan decisivos fueron aquellos doce meses que "el título del álbum es un homenaje al barrio donde se gestó todo". "Sin Maida Vale, habría sido un disco distinto. Su influencia es muy importante en las historias de nuestras canciones", afirma el bajista Israel Leal.
Resultado de esa inmersión en la cultura anglosajona, "Maida Vale" es un álbum de brit-pop que bebe de grupos como Oasis, Coldplay o Travis. "Siempre tuvimos muy claro nuestro camino; nos gusta el sonido de ese tipo de bandas, capaces de crear ambientes tan distintos", detalla Leal.
"Pez de plomo", "Walkiria", "Algo pendiente" o "Boomerang" son algunas de las trece composiciones registradas por Magnética en su debut discográfico, que "se debe saborear como saborea el té un gentleman inglés".
"Es un disco con muchos arreglos y requiere una escucha atenta para caer en todos los detalles, en las palabras que te pueden llevar a un sitio u otro. Es necesario darle unas cuantas oídas para cogerle la onda", expone Leal.
Alejados del "rollo épico", Magnética opta por "temáticas realistas, del día a día y muy universales". "Pero no tomamos el camino fácil. Las canciones de amor son demasiado obsesivas: 'me voy a morir sin tu amor'. Nosotros hacemos las cosas de otra manera", puntualiza Leal.
Entran en juego el cinismo y el humor negro, el cierto punto descreído que destilan las composiciones del trío: "Vemos la parte mala de la vida, pero también tenemos un lado más cómico", considera Matellán. "Preferimos hacer una canción en vez de tirarnos por la ventana", bromea Aksel.
Todas esas vertientes emocionales son las que convergen en "Maida Vale", un disco autoeditado y que "puede llegar a todo el mundo, desde la gente más 'indie' a la que escucha radiofórmula". "Hacemos música para todo el que se sienta identificado con nuestras canciones", mantiene Leal.
Aunque el álbum se caracteriza por sonidos más bien reposados, Magnética apuesta por "una presencia más potente en los directos". "Queríamos conectar más con el público, pero siendo muy fieles a las canciones originales", asevera el bajista de esta formación que el sábado actúa en el madrileño Café La Palma.