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Vargas Llosa califica de "vergüenza" el acuerdo UE-Turquía sobre refugiados y recuerda a España su pasado con exiliados

Sobre Podemos y una posible conexión con Venezuela: "La mayor ceguera es la ideológica"
El escritor Mario Vargas Llosa ha calificado como "una vergüenza" el acuerdo que negocian la UE y Turquía para deportar a este país a todos los inmigrantes que lleguen a Grecia, incluidos los refugiados sirios, al tiempo que ha instado a España a recordar su pasado de personas en el exilio durante la Guerra Civil.
"No es posible que Europa cierre sus puertas y levante alambradas para personas que huyen del horror y que, en cierta manera, al venir a este continente rinden homenaje a la cultura de la libertad. Este acuerdo, que no va a prosperar, es un baldón para el continente europeo", ha indicado el escritor durante un desayuno organizado por 'Vanity Fair'.
A modo de ejemplo, el autor de 'La Fiesta del Chivo' ha recordado cómo la España republicana, "cuando escapó del horror de la Guerra Civil, encontró hospitalidad" en otros países latinoamericanos, como México. "Se portaron muy bien con los españoles, y en buena hora, porque trajeron prosperidad. Por ello, hay una obligación muy especial con ese pasado para tender la mano a los refugiados", ha añadido.
A su entender, en esta crisis de refugiados, la canciller alemana Angela Merkel es quien está ofreciendo "ejemplo", aunque con un coste político. "Hay que rendir homenaje a Merkel, que está haciendo un esfuerzo extraordinario para que (los refugiados) encuentren hospitalidad y trabajo a pesar de que pierda las elecciones por nuevos brotes de xenofobia", ha aseverado.
El escritor ha sido cuestionado por diversos temas, entre ellos la actualidad política española. Así, ha reiterado que la corrupción es la principal fuente de la "crisis política" que atraviesa este país, en el que los jóvenes empiezan a sentir un desapego por la Transición. "La Transición, tan injustamente criticada hoy, fue un hecho fuera de lo común y es importante que los jóvenes desencantados no lo olviden",ha puntualizado.
PODEMOS Y VENEZUELA
Dentro de este análisis, Vargas Llosa también ha mencionado a Podemos, cuya postura respecto a Venezuela contempla "con tristeza". "Que profesores universitarios quieran volver a traer a España un horror como el venezolano, donde la gente se está muriendo de hambre literalmente, no cabe en la cabeza y demuestra que la mayor ceguera es la ideológica. Hay que decírselo e impedir que España se parezca a un régimen de esas características", ha alertado.
En cualquier caso, ha matizado que "no todos los votantes" de Podemos apoyan esa mirada favorable a "la Venezuela de Maduro, con un modelo obsoleto como el de la Unión Soviética que se hundió por putrefacción interna". "Tienen un enorme sector que votan por indignación ante la corrupción y los escándalos, situándose a las antípodas de ese poder", ha señalado.
En cuanto a Estados Unidos, ha insistido en que uno de los candidatos republicanos, el empresario Donald Trump, no acabará llegando a la Casa Blanca, si bien "ya está haciendo mucho daño", resucitando la xenofobia. "Estados Unidos tiene unas raíces democráticas profundas y creo que Hillary Clinton será la próxima presidenta de este país", ha destacado.
"No hay sociedad que esté vacunada contra el populismo, Trump está apelando a los bajos instintos. La xenofobia es una forma muy primitiva de transmitir al otro las responsabilidades que no queremos asumir y detrás de eso están los grandes crímenes históricos. Si un país tan culto como Alemania fue capaz de creer a un demagogo demente como Hitler, es normal que en Estados Unidos surja un Donald Trump", ha añadido.
"EL PRECIO" POR ESTAR CON ISABEL PREYSLER
Vargas Llosa también ha hablado de su escritura y su actual momento personal. Respecto a su nueva relación con Isabel Preysler y la aparición en la prensa "social", ha vuelto a afirmar que "si alguien conoce la manera de evitarlo" debería decírselo.
"Uno no elige ser una persona pública o no. No quiero salir, no porque tenga nada contra la prensa social, sino porque me quita mucho tiempo", ha explicado, tras lamentar no obstante que tendrá que "aceptar la realidad". "La prensa chismográfica y curiosa despierta el interés de las personas", ha explicado.
"A mí me gusta ir al cine, escuchar música, estar con mis amigos... Despierto curiosidad en cierta prensa desde hace algún tiempo por la mujer de la que estoy enamorado. Si ese es el precio que debo pagar por estar con la mujer de la que estoy enamorado, lo pago. Con resignación, no con entusiasmo", ha ironizado.
Respecto a la influencia de su obra, ha citado a Borges para recordar que "cuando uno se mira al espejo, no sabe cómo es su cara". "A mi me pasa, al final todo escritor sabe que si su palabra se va a extinguir, lo dirá el tiempo y las nuevas generaciones. Cervantes nunca supo que sería el símbolo más rico de nuestra cultura", ha concluido.